El matrimonio integrado por Bruce Willis y Demi Moore ganó un veredicto favorable en su larga disputa legal con una exnodriza.
Un juez federal desestimó una demanda presentada por la ex Kim Tannahill, quien afirma que los astros del cine le deben el pago de numerosas horas extras por llevársela consigo en viajes por el extranjero.
El juez determinó que la demanda no debía ventilarse ante un tribunal federal.
Tannahill, que tiene también una demanda pendiente contra Willis y Moore en el Tribunal Superior del condado de Los Angeles, acusó al matrimonio de infringir las leyes laborales al obligarla a embarcarse en largos viajes sin recibir pagos adicionales.
También tiene pendiente otra demanda contra el matrimonio por presunto maltrato verbal y físico. Tannahill afirma que en una ocasión Moore la encerró en una habitación durante más de una hora.
Los abogados de la pareja dicen que las acusaciones son falsas y describen las demandas como otros tantos intentos de extorsión.
Willis y Moore han presentado a su vez una demanda contra Tannahill por más de 300.000 dólares por difamación, divulgación de asuntos confidenciales y pagos de gastos con las tarjetas de crédito del matrimonio.