
Córdoba, Argentina. Hace un año, Johnny Acosta no tenía entre sus planes pertenecer a la Selección mayor de Costa Rica.
Ni mucho menos llegar a un club grande, Alajuelense, procedente del Santos de Guápiles.
Pero al cabo de 12 meses, el defensor supo ubicarse. Ya es bicampeón de Primera con los manudos y uno de los hombres de confianza del técnico de la Sele .
“El futbol es de oportunidades y siento que estuve listo para aprovecharlas, con sacrificio y esfuerzo al máximo. Estoy contento y debo seguir esforzándome para seguir logrando éxitos”, relató.
Llegó sin experiencia internacional y, a sus 28 años, debutó como contención en un amistoso con Argentina (0-0), el pasado 29 de marzo en el nuevo Estadio Nacional.
Ya registra ocho partidos de clase A, en amistosos, la Copa de Oro y ahora aquí, con la banda de capitán durante la Copa América.
“La Copa nos deja a todos un gran roce internacional. Nos enfrentamos a grandes jugadores y equipos. Es un buen parámetro para saber dónde estamos ubicados y qué vamos a enfrentar en las eliminatorias, con partidos intensos y de mucha presión”, señaló Johnny.
“Vamos por buen camino. El proceso está bonito y está dando sus frutos, La mayoría de los jugadores ha venido agarrando la idea. Ojalá no se vaya, porque tendríamos que empezar de cero”, añadió.
Se molestó cuando se le tocó el pasaje vivido de junio, en plena Copa de Oro, al involucrarse con siete seleccionados más en un bar y restaurante, Olga’s Place , en Elizabeth, Nueva Jersey (EE. UU.).
“Se habló mucha cochinada. Lo pasé por alto y teníamos permiso. Estábamos cenando y en ningún momento consumiendo licor”.
En otro tema, Acosta dijo que le resta un año más de contrato con la Liga y admitió que, luego de la Copa América, no le surgió ninguna oferta para jugar en el exterior.