
BRASILIA (AFP) - Los pilotos del Airbus A320 de la compañía Tam accidentado hace dos semanas en Sao Paulo intentaron desesperadamente detener el aparato antes de estrellarse contra un edificio vecino del aeropuerto de Congonhas, según informaciones de las caja negras divulgadas este miércoles.
"Desacelera, desacelera", dice uno de los tripulantes. "No lo consigo, no lo consigo", responde el otro en el dramático diálogo en la cabina tomado de las grabaciones de la caja negra.
"¡Dios mío, Dios mío!", grita en pánico un piloto. "¡Vamos, vamos! ¡Gira, gira, gira, gira!", exclama su compañero y, entre ruidos y gritos, la comunicación se cierra con un "¡Ah no!".
La transcripción del diálogo divulgada en una comisión del Congreso demostró que la torre de control de Congonhas advirtió a los tripulantes que la pista estaba "mojada y resbaladiza".
En su comunicación, los tripulantes informan del estado de algunos dispositivos de frenado. "Reverso uno solamente", dice un piloto indicando que sólo uno de los reversores de ayuda al frenado del motor funcionaba, cosa ya sabida por la compañía y la tripulación.
"Spoiler nada", agrega en alusión a que el freno aerodinámico sobre el ala no entraba en funcionamiento.
El avión llegó con 187 pasajeros al aeropuerto de Congonhas y tras tocar pista a unos 220 km por hora, siguió de largo a 175 km/h, atravesó una avenida y explotó al incrustarse en un edificio.
Datos divulgados a la prensa por miembros de una comisión parlamentaria instalada por la crisis aeronáutica brasileña indicaron que una de las manijas de comando de las turbinas del avión estaba en una posición incorrecta, por tanto una opuesta a la otra, y ello habría impedido que el avión se detuviese.
Esos datos surgen del computador de abordo e indicaron que una manija estaba en posición de 'Climbing' (subida) y otra en 'idle' (punto muerto), lo que llevó a que un motor acelerara y otro desacelerara.
Los datos se dieron a conocer luego de una reunión de legisladores con el jefe del Centro de Investigación y Prevención de Accidentes del comando de Aeronáutica, Jorge Kersul.
El organismo considera que esos datos no indican que está comprobada una falla del piloto. Se estima que los sistemas electrónicos podrían haber interpretado que el piloto quiso abortar el aterrizaje.
La revista Veja informó el fin de semana que los investigadores apuntan a que una falla del piloto en el manejo de los aceleradores de las turbinas provocó la tragedia de Sao Paulo.
Veja indicó que "la dimensión de la pista, demasiado corta, y la ausencia de un área de escape fueron decisivas para que el accidente provocase tantas muertes".
El desastre de Congonhas, el mayor de la historia brasileña, tiene un saldo oficial preliminar de 199 muertos, entre pasajeros y personas que se encontraban en el local impactado por el avión.
Hasta el momento, los médicos del Instituto Médico Legal de Sao Paulo establecieron certificados de óbito para 119 cuerpos identificados.
Las autoridades aeronáuticas estimaron que los resultados de las investigaciones del accidente se conocerán dentro de 10 meses.
© 2007 AFP