Abuelito dime tú, qué sonidos son los que oigo yo. Abuelito dime tú, por qué yo en la nube voy.Una canción sencilla que hace dos décadas servía para que todos los niños de Costa Rica se sentaran cautivados frente a los televisores de sus casas, en una época en que todavía no era extraño que esos aparatos fueran a blanco y negro y sin control remoto.
La responsable de tal obediencia era Heidi, una pequeña niña que correteaba descalza por los Alpes, acompañada de cabras y perros. Pues bien, ella vuelve al aire desde mañana en Canal 7, a las 2:30 p. m.
Sin embargo, el reto para este clásico de la animación japonesa es ahora mayor, pues deberá hacerle frente a una generación de niños acostumbrados a los espectaculares combates Pokemon , los planes de dominación mundial de Pinky & Cerebro y el mundo light de Las chicas superpoderosas .
Clásico cultural
Basada en la novela del mismo título de la alemana Juana Spiry, Heidi fue una de los primeras series animadas en convertirse en un verdadero fenómeno mundial, allá a finales de los 70 y principios de los 80.
Producida desde 1974 por las compañías japonesa Zuiyo Enterprise, Heidi se transmitió en casi todos los países del planeta, al punto de que, además de los 52 episodios que conforman la serie, también se hicieron cinco especiales y varios largometrajes animados.
La serie cuenta la historia de Heidi, una huérfana bajo el cuidado de su tía Dete. Cuando la tía consigue un trabajo en Frankfurt, no le queda más remedio que dejar a la pequeña a cargo de su abuelo, un viejo silencioso que vive en una cabaña en Los Alpes.
Aunque el anciano parece al inicio demasiado estricto con la niña, las eternas sonrisas y travesuras de Heidi que como buena montañesa siempre tiene las mejillas coloradas terminan por agradar al abuelo, quien le prepara una cama de heno (paja) y la cría.
En la montaña Heidi conoce a su mejor amigo, Pedro, quien pastorea las cabras del abuelo. Allí también están el dormilón perro Niebla, el pajarito Pichí y la cabra Copo de Nieve, además la madre de Pedro, Brigetta, y su abuela, una anciana ciega que es adicta a los panecillos blancos.
Heidi en la ciudad
Uno de los mejores giros de la serie se produjo cuando la tía Dete volvió para llevarse a Heidi a la ciudad, a fin de que le haga compañía a Clara, una bonachona niña rubia que sufre de una enfermedad que la tiene en una silla de ruedas.
Allí las cosas se ponen feas para Heidi, que debe enfrentar los maltratos de la despiadada señorita Rottenmeier y de Chinette, la doncella de la mansión donde vive la familia de Clara.
Heidi, que es llamada Adelaida por la institutriz, trata de escapar varias veces, hasta que el muy ausente padre de Clara se entera de su tristeza y la autoriza para volver a las montañas, a la par de su abuelo, Pedro y los animales.
Lo que nadie se imagina es que allí donde se toma la leche recién ordeñada y se come el queso más delicioso bien podría estar el secreto para la salud de Clara.
Así de sencilla es la historia de Heidi , serie que en su momento ocasionó un verdadero boom en la infancia tica, al punto de que circularon por montones camisetas, álbumes de postales y loncheras con la imagen de la coloradita niña y sus amigos montañeses.
Pero su llegada no es la única novedad en el 7, pues mañana también entra a programación, a las 3 p. m., Pinky, Elmira y Cerebro , animado de la Warner que junta a los dos ratones blancos con la niña atolondrodada de los Tinny Toons .
Uno de los cambios del canal para los sábados de julio es la reducción de Sábado Gigante a dos horas y la creación del nuevo espacio cinematográfico Tanda de Nueve , a las 9 p. m. Esto sin contar el estreno de la telenovela brasileña El clon , la cual fue lanzada el miércoles pasado.