San Bartolomé de Tirajana (Islas Canarias, España), 23 mar (EFE).- Las aviadoras chilenas Madeleine Dupont y María Eliana Christen, que acaban de cruzar el Océano Atlántico en una avioneta, aterrizaron hoy en la isla española de Gran Canaria, donde reconocieron que en la travesía "han pasado momentos muy traumáticos".
Dupont y Christen, de 60 y 63 años respectivamente, aterrizaron en su avioneta Beechcraft 'Bonanza' (mono-motor) procedentes de la Isla de la Sal, en el archipiélago de Cabo Verde (oeste de Africa), adonde llegaron el fin de semana pasado después de un itinerario que empezó el día 9 en Santiago de Chile, que siguió por Porto Alegre y Natal, en Brasil, que proseguirá vía Madrid y que terminará en la ciudad suiza de Ginebra.
A su llegada hoy al Real Aeroclub de Gran Canaria, las dos aviadoras aseguraron que "estamos aquí gracias a Dios, hemos pasado momentos muy traumáticos y sentido que estamos en manos de Dios".
"Estoy convencida -dijo emocionada Eliana- de que si estamos hoy aquí es gracias a las oraciones de nuestros amigos y familiares".
Las viajeras, conocidas como las "abuelas aviadoras", saludaron a las cerca de trescientas personas que las esperaban y se hicieron fotos al lado de "Juliet", su avioneta modelo 1981, como recuerdo.
Las chilenas se dirigieron a un grupo de compatriotas que las recibió con pancartas de bienvenida y la bandera nacional de su país, que extendieron entre varias personas.
Eliana declaró a los periodistas lo "increíble" que ha resultado hasta ahora su proeza y matizó que jamás pensaron que hiciera falta tanto "coraje, fuerza y valentía".
"Tuvimos momentos de mucha emoción y mucho estrés, pero eso hace que esto sea un desafío, que empezó siendo un sueño cuando obtuve mi titulación de vuelo y una siempre quiere ir un poco más allá", explicó.
Destacó que la travesía por la Cordillera de los Andes ha sido "realmente impactante y después cruzar el Océano Atlántico", en el que "vivimos estrés emocional y físico muy fuerte, y tuvimos que plantearnos si volver a arriesgarnos".
Reiteró que en su viaje representan al Ministerio de la Mujer de Chile en la campaña que este año se ha denominado "Y por qué no", con la que pretenden "demostrar a la gente joven de que la aviación es un camino maravilloso que te pide deparar inmensas sensaciones".
Otro de los objetivos es unir a los pueblos en amor y amistad, "darnos cuenta de que una bomba atómica puede causar una conmoción, pero estas demostraciones de amor en nuestro recorrido son más fuerte".
Las dos aviadoras ya piensan en una próxima proeza que no quisieron desvelar, así como tampoco algunas anécdotas del viaje que revelarán en un libro que publicarán cuando finalice.
Madeleine Dupont dijo que su edad no es ningún impedimento para realizar esta aventura.
Afirmó que la inclusión de Gran Canaria en su itinerario se debió a que es un punto que une los continentes y "nuestro lema propio es: unir tres continentes en amistad".
Las abuelas fueron agasajadas con un cóctel y durante los próximos dos días descansarán en el sur de Gran Canaria, donde el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana ha costeado el combustible necesario hasta Madrid, su próximo destino antes de completar en Ginebra los 30.188 kilómetros del periplo total.
La idea del viaje fue de Dupont, una alemana que llegó a Chile hace más de 20 años, que ha cruzado varias veces la Cordillera de Los Andes, tiene 2.200 horas de vuelo y es instructor en el club aéreo de Curacaví, una pequeña localidad a 50 kilómetros al oeste de Santiago.
Su compañera de ruta, Christen, madre de cuatro hijos y abuela de seis nietos, es piloto comercial y paracaidista, y tiene 2.500 horas de vuelo en viajes en Chile, Francia y Portugal, y cursos en la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) de EEUU como psicóloga de vuelo. EFE
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