Bogotá (DPA) . El abogado de los principales "capos" de la mafia colombiana, entre los que se encuentran jefes de los carteles de Medellín y Cali, publicará un polémico libro en el que acusa a los cardenales Alfonso López Trujillo y Pedro Rubiano Sáenz de recibir dineros del narcotráfico, informó hoy el jurista.
En su libro "El confidente de la mafia se confiesa", título con el que Gustavo Salazar publicará su texto, narra los vínculos de mafiosos como Pablo Escobar, Fabio Ochoa, Gonzalo Rodríguez Gacha, entre otros, con líderes políticos y la justicia.
La principal revelación es que señala a López Trujillo, quien dirige desde 1990 el Pontificio Consejo para la Familia en El Vaticano, y a Rubiano Sáenz, expresidente de la Conferencia Episcopal Colombiana, de recibir dineros del Cártel de Medellín.
"En esos capítulos (censurados) relato las alianzas que tuvieron mis clientes con la justicia, con el clero y con la política. Yo puedo jurar ante un fiscal que la mafia les dio plata a dos altos jerarcas de la Iglesia", dijo Salazar a la revista "Semana".
Asimismo, señala que en sus diálogos con los narcotraficantes que representó en el pasado, se enteró que ellos daban "limosnas" de 50.000 a 100.000 dólares a las iglesias, en especial a las dirigidas por altos dirigentes del clero colombiano.
"Uno es el cardenal López Trujillo, él recibió dinero en efectivo en el club Unión de Medellín. La plata se la dio Gustavo Gaviria, el primo de Pablo Escobar. Yo estoy dispuesto a presentar las pruebas que tengo. La plata que también le dieron a monseñor Pedro Pubiano. Yo he defendido a gente de todos los carteles y ahora me falta el (cartel) de la Iglesia, no más. Espero que muy pronto me llamen", dijo el defensor.
El abogado aseguró que durante la década de los 80 "la plata rodaba y los jerarcas de la Iglesia salieron beneficiados. Reconozco que en esa época recibir plata de los narcos no era delito o no era pecado. Pero me consta que mi cliente Helmer 'Pacho' Herera (del Cártel de Cali) era de los que les daba limosna en dólares. No daba menos de 50.000 o 100.000 a cada personaje".
El cardenal López Trujillo, de 69 años, fue presidente de la Conferencia Episcopal Latinoamericana (Celam) entre 1979 y 1983. Nombrado cardenal por Juan Pablo II en 1983, dirige desde 1990 el Pontificio Consejo para la Familia por sus ideas ultraconservadoras y es un declarado opositor de la Teología de la Liberación.
Rubiano Sáenz, de 72 años, fue presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia durante dos periodos consecutivos, se destacó igualmente por su oposición al gobierno del expresidente Ernesto Samper (1994-1998), a quien en su momento no dudó en calificar como "corrupto" por las denuncias que lo vincularon con dineros de la mafia del narcotráfico. Rubiano es cardenal desde febrero del 2001.