Zamboanga. El portavoz de Abu Sayyaf y uno de los máximos líderes de este grupo terrorista, Abu Sabaya, cayó abatido hoy por las fuerzas de seguridad durante un enfrentamiento en aguas del sur de Filipinas.
El cadáver de uno de los dirigentes más buscados de Abu Sayyaf, por cuya captura Washington ofrece un millón de dólares (1,03 millones de euros) y Manila un millón de pesos (19.952 dólares, 20.569 euros) no ha sido todavía localizado.
En una rueda de prensa en el cuartel general del Mando Sur de Filipinas en la ciudad de Zamboanga, a 890 kilómetros al sur de Manila, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Filipinas, general Roy Cimatu, informó de que el enfrentamiento ocurrió de madrugada (20.20 GMT del jueves) y que fueron detenidos cuatro de los siete rebeldes interceptados.
"El interrogatorio de las cuatro personas capturadas reveló que sus tres compañeros murieron durante el tiroteo. Según ellos, 'los soldados les causaron heridas mortales, cayeron por la borda y se hundieron en el mar'", explicó Cimatu.
El jefe del Mando Sur, comandante general Ernesto Carolina, apuntó que "uno de los detenidos dijo que estaba sentado al lado de Sabaya y declaró que vio como le daba una bala".
"Cuando Sabaya cayó por la borda al mar -prosiguió el militar-, un soldado le disparó a dos metros de distancia y dijo estar seguro de que le dio en la espalda y que a continuación el cuerpo se hundió en el agua".
Según el informe militar, el líder rebelde llevaba puesta una camiseta negra y cayó junto con otros dos compañeros en aguas de la bahía de Sibuco, en Mindanao, en una zona donde el fondo marino tiene una profundidad de cerca de 500 metros.
"No tengo ninguna duda (de que ha muerto). Es una cuestión de recuperar el cuerpo. Transcurrirán unas ocho horas antes de que los cadáveres salgan a flote", añadió el jefe del Mando Sur.
Estados Unidos, que desde enero ayuda a Filipinas con soldados y material bélico en la lucha contra Abu Sayyaf, también considera que con la operación de hoy se ha neutralizado a ese grupo terrorista.
La presidenta filipina, Gloria Macapagal Arroyo, reveló que el presidente estadounidense, George W. Bush, le llamó al conocer la noticia: "Está contento de que el problema de Abu Sayyaf se resolviese", dijo.
Sabaya fue quien retuvo secuestrado durante más de un año al matrimonio estadounidense formado por Martin y Gracia Burnham, hasta que el misionero murió este mes en una operación de rescate que dejó a su esposa herida, aunque libre.
Macapagal Arroyo y sus ministros más prudentes insisten en esperar a tener el cadáver de Sabaya antes de dar por oficial su muerte.
El asesor de Seguridad Nacional de la Presidencia filipina, Roilo Golez, ofreció de su bolsillo, como precisó, 50.000 pesos (998 dólares; 1.028 euros) a cualquiera que recobre el cadáver, "si es que fue herido de muerte en la espalda".
La búsqueda ha dado de momento con el petate de Sabaya, que contenía sus gafas de sol negras características y su teléfono móvil, lo que confirma parte de la historia de los detenidos.
Abu Sabaya es uno de los alias usados por Aldam Tilao, un filipino nacido hace 40 años y que dejó la carrera de policía para combatir con el Frente Moro de Liberación Nacional (FMLN) en 1986.
La popularidad le llegó como portavoz de Abu Sayyaf, un grupo islámico fundado en 1990 por un puñado de ex combatientes en la guerra de Afganistán contra la desaparecida Unión Soviética.
Además de sus cometidos como comandante rebelde, Sabaya se encargó de atribuirse los secuestros, anunciar ejecuciones -como la del estadounidense de origen peruano Guillermo Sobero en junio de 2001- y de presentar las demandas y amenazas de su grupo.
Abu Sabaya dejó en la prensa la imagen de un hombre sonriente, parapetado tras unas perennes gafas oscuras, con un pañuelo pirata en la cabeza y un fusil colgado del hombro: un corsario del siglo XXI.
Edición periodística: Gerardo González y Juan Fernando Lara . Fuente: agencias.