Noticia: insectos ticos toman Miami. Una joven mosca de pronunciadas caderas (Carolina Zeledón) (en la foto) y un gorgojo con sombrero y trompeta (Adolfo Gorgojo Montero) fueron invitados a hacer sus bailes, nada más y nada menos, que en el Show de Cristina. Ella interpretó su danza envuelta en plumas negras y el gorgojo sacó lágrimas (pero de risa) con su danza del vientre, esa en la que su enorme panza se mueve arriba y abajo acompañanda de las 'trompitas' de su dueño. Las andadas de ambos compatriotas pronto las podremos ver en el programa de la cubana Saralegui, a quien no le tembló el pulso para premiar a Gorgojo con un beso de "periquito" ante semejantes trompas. "Irresistible" dirá él.
Como cada vez que viene, el mexicano Aleks Syntek se llevó las palmas, pero sacándole roncha a más de uno. Primer caso: cuando este medio anunció que Aleks daría un segundo concierto en los carnavales porteños, a cierto "promotor" se le saltó la vena y dijo que ese tipo de informaciones eran con la intención de "boicotear" otra actividad que él tenía con Syntek. Por favor señor, abra los ojos y dese cuenta que no se puede ocultar información, que es de interés al público, solo porque usted cree que esto le podrá perjudicar en el negocio.
Segundo: el chivo de Aleks en el Puerto estaba para las 9 p. m., pero la cosa no fue empezando sino hasta las 2 a. m, cuando buena parte de los que pagaron la entrada ya habían hecho camino, con la justificada carga de maldiciones, reclamos y caras largas. ¿Fue culpa de los productores? No, pues Syntek salió desde temprano de Chepe; ¿fue culpa del artista? Menos, pues muy acongojado explicó que era la primera vez que le pasaba eso y cantó y cantó a esa hora, para los cerca de 100 que sí se aguantaron. ¿Entonces? Pues es duro decirlo, pero la culpa fue de Puntarenas, pues Aleks se vio pegado, al igual que miles de almas, en la impresionante presa que se armó para entrar a la ciudad la noche del sábado de carnaval. Quienes pasamos por el martirio de ¿avanzar? a paso de tortuga dos horas unos cuantos kilómetros, nos dimos cuenta que las vías porteñas no dan abasto para recibir al tránsito que se genera el día de las celebraciones. Algunos decían que el embotellamiento era por un choque en La Angostura, pero tras pasar el accidente se veía con desesperación que la cola llegaba hasta el corazón de la ciudad. Así que para el año entrante mejor lleve una patineta o una bici y que al artista lo trasladen en helicóptero, lo tiren en paracaídas o lo teletransporten. O bien, pueden llevárselo desde el día antes.
Aparte de esto, el chivo con Syntek estuvo muy bien. Lástima que solo unos cuantos lo oyeran. Mientras que abajo los más fiebres se desgalillaron con El camino y otros clásicos, en el aéreo VIP eran pocos los que mostraban mayor entusiasmo, en especial unos muchachitas que tuvieron que llegar hasta el final del concierto para entender que lo mínimo que se merece el artista son las palmas. Tuvo Syntek que tocar las quemadísimas Tu necesitas y Volverte a ver para que algunos se despegaran del sillón y reconocieran al que cantaba.
En otro lado de la costa pacífica, toda la magia de Hollywood aterrizó en el Parque Nacional Manuel Antonio, durante el rodaje de Spy Kids 2, filme de acción infantil que se estrenará, en Estados Unidos, a inicios de agosto.
Durante varios días el equipo de rodaje recorrió de un lado a otro del país, con el parco director Robert Rodríguez a la cabeza y un elenco de chiquillos estrellas en el que destacaba el niño con-sentido: Haley Joel Osment.
Aunque habrá que esperar hasta la segunda mitad del año para ver la película, lo bueno es que esta experiencia es un paso seguro en el reconocimiento de nuestro país como un buen lugar para hacer filmes. Esta gente vino, trabajó y se llevó una muy buena impresión, así que esperemos que pronto la visita de estrellas deje de ser noticia y se nos vuelva cotidiana. "Hola Spielberg, ¿de nuevo por acá?"