Es cierto que cada pasito cuenta la misma historia: la del nacimiento de Jesús acompañado de María, José, el ángel de gloria, la mula y el buey; sin embargo, algunos portales encierran más historias: unas sobre su propia y hasta curiosa procedencia, así como otras sobre la Biblia y otros valores de la Navidad moderna.
Viva se acercó a cuatro pasitos muy diferentes los de una asociación católica, un teatro, una iglesia y una casa para contarle sus anécdotas, curiosidades y características que los hacen diferentes al resto.
Animado, con luz y truenos
El nacimiento de la Asociación Heraldos del Evangelio ocupa 15 metros cuadrados en sus instalaciones en La Guaria de Moravia, y es tan famoso que solo en año pasado fue visitado por 10.000 personas desde la Navidad hasta febrero.
¿Qué atrae a tanta gente? Pues ese portal es todo un espectáculo: está compuesto por figuritas de 12 centímetros que son movidas manualmente lo cual no se nota, representa varios pasajes de La Biblia, además de que el nacimiento de Jesús es acompañado por una narración y hasta tiene truenos y relámpagos muy bien simulados.
Según comentó Alex Reinoso, coordinador de las actividades juveniles de la asociación, cuando la sala está llena con las 35 personas que permite su capacidad se inicia la función: todo se apaga y solo se enciende la luz en la primera escena.
Este año, el nacimiento abarca desde que Dios le pidió a Abraham el sacrificio de su hijo Isaac, pasando por la visita de María a su prima Santa Isabel, hasta el nacimiento de Jesús. Incluso, para hablar del amor de Dios, se ve cuando San Pedro camina sobre las aguas con Jesús.
"No se limita al propio nacimiento porque nuestra idea es mostrar por qué y para qué vino Jesús al mundo... Nuestra idea es rescatar la tradición del portal y darle importancia a quien la merece: Jesús. Vemos con preocupación como queda a un lado y se presta más atención al consumismo y al compra-compra", explicó Reinoso.
Según explicaron los "fabricantes" de este hermoso pasito, que hacen todos los años de manera diferente, tiene una inversión de ¢400.000 y fue construido por 10 jóvenes.
Familia juntada
El niño Jesús del Teatro Nacional nació en medio de un bosque húmedo. Así fue diseñado por el equipo de William Monge, encargado del departamento de restauración del teatro, a partir de una idea de Graciela Moreno, la directora de la institución.
Árboles, plantas, agua y mucha sombra son algunos de los elementos de ese portal, cuyas figuras son casi del tamaño de un ser humano.
Eso sí, esta sagrada familia fue juntada por Milo Junco y por Moreno, según explicó ella misma, hace más de 25 años. "Conseguir un paso grande era muy difícil pues ninguna iglesia quería regalar el suyo. Así que Milo y yo los buscamos por separado y aprovechamos una época en que a las iglesias les dio por desechar santos: en una encontramos a San José, que en realidad era un San Antonio con el niño, y después de buscar y buscar, en otra nos dieron a una santa que servía como María, no me acuerdo muy bien de cuál era, pero creo que era Santa Ana. Después otro padre nos regaló al niño que es muy lindo y grandote", recordó la directora.
Posteriormente, se le agregaron la mula y el buey.
Así que desde siempre, el portal del Teatro Nacional se juntó para no dejar morir la tradición en el pleno corazón de la ciudad de San José.
Antiguo nacimiento
Sobre el altar de la iglesia Santa Teresita está instalado su portal, cuyas figuras principales son del tamaño de una persona real y el cual fue diseñado por Milo Junco.
Lo curioso es que María y José son de origen guatemalteco y datan del siglo XIX, afirmó el sacerdote Jorge Arturo Morales.
Además, esas imágenes conservan intacto la pintura original y tienen articulaciones movibles, por lo cual un año están de pie, y al otro hincados o sentados. En este 2002 estarán de rodillas, en espera del nacimiento del niño.
Eso sí, el niño Jesús de ese nacimiento es adoptado pues el original fue robado hace añales, más de 20, aseguró el padre Morales.
La estrella de Coronado
A 200 metros hacia el este de la iglesia de Coronado, hay una casa que no pasa inadvertida. Lo que llama la atención es, primero, una estrella de 200 bombillos en el techo y las luces multicolores.
Es el portal de Dennis Mora Guzmán, una parada obligatoria de 100 a 150 personas, todas las noches, en esa fría ciudad.
¿Qué lo hace especial? Quizá sean los 4.000 bombillitos y las 36 figuras en movimiento, o los villancicos más conocidos en inglés o español, a un buen volumen para que los escuchen todos los visitantes.
La primera parte del nacimiento está formada por seres provenientes de otras celebraciones y culturas. Así, en el camino al pasito, usted se encuentra con muchos san nicolases: uno ronca, otro pinta, aquel lee y el último baila.
Asimismo, están otras figuras en movimiento como un pato Dónald, Mickey Mouse, Tribilín y hasta el perro Pluto.
En el fondo está el pasito compuesto de figuras de plástico, a las cuales se les ponen luces. Es más, allíhasta tiene la simulación de una hoguera.
"Aquí está la fantasía para que los niños disfruten la Navidad y la fe. Lo que me interesa es hacer la diferencia en una zona tradicionalmente fría y hasta oscura... Todos los años le agrego muñecos nuevos porque la gente se vuelve muy exigente", comentó Mora Guzmán, mientras los visitantes llegaban.v