El director español David Trueba, cuyo filme Soldados de Salamina se presentó en la ciudad argentina de Pinamar, afirmó que no pretende erigirse en juez al narrar historias que a su entender deben ser conocidas.
Trueba y su compañera sentimental, la actriz española Ariadna Gil, asistieron al festival Pantalla Pinamar que se clausuró la noche del domingo en esa ciudad costera después de ocho días de proyecciones.
El filme de Trueba, que fue estrenado en España en el 2002, versa sobre Rafael Sánchez Mazas, un escritor falangista que durante la guerra civil española (1936-1939) logró huir de un pelotón de fusilamiento.
"Me parece que uno debe enfrentarse a sus propias opiniones cada mañana para tratar de desmontarlas. Me fío de mis opiniones pero (al mismo tiempo) trabajo para dinamitarlas todo lo posible", dijo el cineasta en una rueda de prensa.
Después de huir, Rafael (papel que interpreta el actor español Ramón Fontseré) logra esconderse. Un soldado republicano lo encuentra y finalmente se apiada de él y lo deja escapar.
Varias décadas después, una escritora (Ariadna Gil) logra recomponer la historia de este falangista que a su vez está plagada de contradicciones y personajes enigmáticos.
Trueba explicó que la generación de jóvenes cineastas a la que pertenece intenta tener una perspectiva más completa y racional sobre la guerra civil, que todavía genera tantos enconos en su país.
Según Trueba, es necesario mirar con perspectiva esa etapa de la historia española y conocer todo lo que sucedió.
Señaló que aprendió mucho al hacer este filme, que le permitió seguir investigando sobre una época que produce cierto hartazgo a la gente joven.
"Me parecía interesante contradecir esa sensación (de rechazo sobre esos años) y hacer una película para la gente de hoy", explicó.
Y añadió que realizó un trabajo sobre sucesos reales y con sobrevivientes de la contienda.
Trueba precisó que no le gusta sentirse juez y que como cineasta es preferible ser testigo.
"La intención de la película era mantener vivo el interés por el pasado del país. Eso no tiene ningún peligro. Y se puede extrapolar a muchos países con conflictos", afirmó.