Es un desafío al miedo. Implica riesgo y emoción, peligro y aventura. Al final, el reto puede más que el temor. El vértigo y la valentía se abrazan en el bungee jumping.
Turistas, curiosos e intrépidos se reúnen todos los fines de semana en Grecia de Alajuela, sobre el río Colorado, para vivir una de las más excitantes aventuras de las que se puede disfrutar en nuestro país.

Consiste en lanzarse al vacío --desde un puente, una torre, un helicóptero-- con una cuerda sujetada a los pies y un arnés en la cintura.
Más que un deporte, el bungee jumping es considerado en Costa Rica como una atracción turística.
Algunos se han atrevido a desafiar el temor y han incursionado en campeonatos a nivel mundial.
Todos pueden hacerlo, el requisito principal es... intentarlo.
Prueba de madurez
Los indios de la isla francesa de Pentecostés, en el Pacífico cerca de Australia, nunca imaginaron que aquel ritual de valentía y madurez que practicaban, se convertiría con los años en una actividad donde la adrenalina sube al 100 %.
Hace 10 años el "Club de los Deportes Peligrosos", de Inglaterra, tomó la iniciativa de imitar la práctica de los nativos. El objetivo... arriesgarse y divertirse.
Como todo acto singular, este llamó la atención y ganó adeptos. En 1991, un intrépido hombre trajo la idea al país. Víctor Gallo junto a Todd Brownell, instalaron sobre el puente del río Birrís todo el equipo necesario.
Poco tiempo después lo trasladaron a Grecia de Alajuela, sobre el río Colorado. "El puente sobre el Birrís no tenía baranda y preferimos que lo tenga para que haya más altura. Allí en Grecia, el puente mide 80 metros y no transitan automóviles", explicó Gallo, encargado de organizar las excursiones en Ríos Tropicales.
Amarrarse a la aventura
El principio del lanzamiento parece sencillo. Con una cinta elástica de latex amarrada a los pies y un arnés en la cintura, la persona debe saltar de un sitio lo suficientemente alto con la cabeza de primero.
Esa misma cuerda frena la dinámica de la caída libre, después de los lógicos vaivenes que produce el elástico. Segundos después el cuerpo recobra la quietud.
Existen otras variaciones. Hay quienes prefieren brincar hacia atrás. La sensación es diferente, pero no deja de ser loco y fascinante, como los mismos jumpers lo describen.
Después del salto, se espera una cuerda de nylon para sujetarla a la cintura y poder subir. Una polea de tres cuartos de caballo de fuerza, será la encargada del ascenso.
¿Seguro?... Sí
Es lógico pensar en el riesgo que conlleva el salto. El lanzamiento es desde 80 metros de altura... el único sostén es la cuerda de latex.
Otros tandrán miedo a las consecuencias en la salud: posibles problemas cervicales, en el corazón o algún golpe.
Sin embargo, no hay por qué temer. Los guías de Ríos Tropicales toman todas las previsiones del caso.
El grosor de la cinta varía según el peso de la persona. Hay una para aquellos que están entre las 90 y 160 libras, y otra para los que pasan este límite.
Después de 500 saltos, la cuerda es desechada, a pesar de que puede ser utilizada cerca de 1.000 veces.
Además, los niños que se atrevan a lanzarse, deben hacerlo en compañía de uno de los guías.
El equipo que se requiere es ajustable a las distintas personas. Tanto la cuerda como el arnés, están debidamente sujetadas al cuerpo del saltador.
Si se padece de problemas en la columna, del corazón o se encuentra encinta, lo más aconsejable es no lanzarse.
El bungee jumping es una aventura. Como todo en la vida implica riesgo. Acérquese a la emoción y, quien sabe, tal vez usted sea el próximo competidor tico en los torneos internacionales.
Acerquese a la aventura
- ¿Dónde queda?
Sobre el Río Colorado, Grecia de Alajuela.
- ¿Cómo se llega?
1) Existe la posibilidad de realizar excursiones. Antes debe comunicarse a Ríos Tropicales al 233-64-55.
3) Si va en autobús tome el de Puntarenas, Naranjo o San Ramón. Baje en el Salón Los Alfaro. De allí puede caminar hasta llegar al puente.
- ¿Cuánto cuesta?
¢5.000 para nacionales, $45 para extranjeros.
Si se lanza por segunda vez un mismo día, el siguiente salto le cuesta ¢2.500 o $25.
- ¿Existe algún límite de edad?
No hay edad mínima. Si son menores de 18 años, las personas deben contar con la autorización de sus padres o encargados.
- ¿Cuándo se puede ir y a qué hora?
Sábados y domingos, de 9 a.m. a 2 p.m. Entre semana el grupo debe ser mayor a cuatro personas.
- ¿Qué se necesita?
No requiere experiencia ni ropa especial.
- Antes de lanzarse debe firmar un papel en el que usted acepta lanzarse bajo su propio riesgo.