Antes de alcanzar su doctorado en administración de empresas, Norma Carr-Ruffino completó su trabajo como esposa y madre de tres hijos.
Cuando sus niños crecieron, cuenta que un impulso interno la movió a las aulas universitarias.
Ahora es una autoridad en el tema de las mujeres y los negocios. Ella misma se convirtió en una mujer de empresa.
Como profesora de administración en la Universidad Estatal de San Francisco, de Estados Unidos, ha desarrollado, en los últimos 25 años, diversos trabajos de investigación y seminarios enfocados a la interacción en el trabajo y los retos que enfrentan diferentes grupos, sobre todo, las mujeres.
A Costa Rica llegó, hace dos semanas, para ofrecer una conferencia sobre su libro Mujer de empresa , que publicó en 1982 y ha editado cuatro veces.
Ella es académica, pero la mayor lección la obtuvo de su vida.
Cuando era adolescente dejó su escritorio de secretaria para caminar hacia el altar. A los 25 años ya acurrucaba a tres hijos y su agenda era la de una típica ama de casa.
Cuando concluyó con sus funciones como madre, la mujer que tenía por dentro empezó a demandar, con fuerza, un cambio.
"Cuando fui a la universidad no pensé en ser maestra, ni en estudiar las profesiones tradicionales que en esa época seguían las mujeres. Me interesaban los negocios".
Sus conocimientos no se quedaron en los libros de estudio. En poco tiempo abrió con su esposo varias tiendas de abarrotes, en Dallas, su ciudad natal, que se transformaron en una cadena de ocho almacenes. Sin duda, un buen ejemplo de la habilidad femenina para los negocios.
El resto es una historia de ascensos. Carr-Ruffino ha participado activamente en empresas desde hace15 años.
¿Cómo pueden las mujeres triunfar en los negocios? Fue la primera pregunta a la cual respondió en esta entrevista:
¿Cómo pueden ingresar las mujeres con éxito en los negocios?
Buscando en ellas mismas sus fortalezas y conociendo cómo actúan los varones.
"Los hombres de negocios van a una junta y esperan un informe de hechos; las mujeres, en cambio, entablan primero una relación de empatía. Cuando se trata con un varón se debe reportar la información, pero sin olvidar nuestro estilo".
Y cuál sería... (interrumpe la pregunta).
Otro punto importante es la afirmación. En la mayoría de las culturas la mujer ha sido criada para ser pasiva.
"Debemos ponernos en contacto con nuestros deseos, decir lo que pensamos y defender nuestras ideas".
¿Cuál estilo de mando caracteriza a las mujeres?
Primero se interesan por las relaciones con los otros, para los hombres, en cambio, es más importante su estatus. "Las mujeres se sienten más cómodas si comparten el poder, no les gusta imponer. A ese estilo de mando responden muy bien los empleados, esto es una gran ventaja para nosotras".
¿Cuál es el mayor obstáculo que encuentran a su paso?
Los temores. El temor al fracaso y a tomar riesgos e, incluso, el miedo al éxito; muchos hombres no aceptan a su lado a mujeres triunfadoras.
"Yo viví el temor durante muchos años, quizás por ser joven, ahora me siento diferente".
¿Qué estereotipos sirven de barreras para que las mujeres ingresen a las empresas?
La barreras internas son más difíciles de vencer que las externas; como dije, es importante resolver los temores, en mi caso, practico mucho la meditación.
¿Cuál es su área de investigación más reciente?
Es acerca de la creatividad e innovación en los negocios.
¿Cómo ser creativo en ese mundo?
Usted no llega a una oficina y se convierte en creativo, se debe ser creativo como persona, en las actividades diarias.
"Las empresas de ahora necesitan a empleados creativos. Esa es la clave para tener éxito en el mundo de la alta tecnología y las mujeres creativas pueden ascender en esos espacios".
¿Qué deben aprender los hombres de negocios de las mujeres de negocios?
Deben aprender a ver esta relación personal que entablan las mujeres con sus empleados. También deben entender que sus decisiones, de trabajo, afectan a sus empleados en el campo personal y familiar.
Y en la vía contraria, las mujeres de los hombres...
La parte de la afirmación que han desarrollado muy bien los hombres. Ellos son activos, ambiciosos y persiguen sus metas.
"Su impulso ha creado el mundo de la alta tecnología, pero también ha generado muchos problemas: un mundo violento, especies y culturas amenazadas. Yo creo que las mujeres pueden dar un gran aporte para cambiar esos hechos".