Con una inversión cercana a los $43 millones (¢9.562,3 millones), el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) se propone dotar al país de 68.000 líneas de telefonía celular para finales de este año. Es decir, 20.000 más que actualmente.
También, el ICE tiene como meta ampliar la cobertura y las modalidades de uso de ese servicio, informó ayer --en conferencia de prensa-- el presidente ejecutivo de la entidad, Roberto Dobles.
Hasta el momento, el sistema celular tiene una capacidad instalada de 48.000 líneas y una demanda pendiente de 9.000 solicitudes. Su cobertura apenas abarca un 45 por ciento del territorio nacional.
"El ICE pasará de tener 2.200 líneas, en 1994, a 168.000 en 1998. Esto es prueba de que nos estamos preparando para una nueva era en la cual debemos competir en un mundo cada vez más abierto", dijo Dobles.
Para este, de lo que se trata es de mejorar el servicio a los clientes del ICE y darles acceso a posibilidades más eficientes de comunicación.
Mejoras en ciernes
Dentro de los cambios para mejorar el servicio, está la ampliación de la cobertura en las ciudades, sitios de interés turístico y comunidades rurales.
Así, en los próximos dos meses, se instalarán celdas (antenas para la recepción de señales) en Espíritu Santo (Esparza), Puerto Viejo (Sarapiquí) y Quepos (Pacífico Central). Para al próximo año, se colocarán otras en lugares como Puerto Viejo (sur de Limón), Arenal (Tilarán, Guanacaste), Ciudad Neily y Palmar Norte (Pacífico Sur), con lo cual el alcance de la telefonía celular llegará al 70 por ciento del país.
El reforzamiento del servicio celular se logrará, además, a través del sistema Roaming Internacional, mediante el cual los clientes podrán utilizar su teléfono tanto dentro como fuera del país.
Esto es posible gracias al contrato firmado con la empresa Mobilcell Communications, de Estados Unidos, que permitirá a los abonados conectarse desde Costa Rica con Canadá y Estados Unidos, y viceversa.
Contratos similares se piensan establecer en el mediano plazo, con el fin de agilizar la comunicación telefónica al istmo y el resto de Latinoamérica.