Más de 30 especies de serpientes costarricenses se encuentran ahora al alcance de niños y adultos para conocerlas y aprender sobre el peligro que muchas representan y también sus beneficios.
Desde este mes, el Serpentario Nacional se trasladó a las instalaciones de INBioparque, en Santo Domingo de Heredia, y desde allí retomará su vocación educativa.
Alejandro Solórzano, biólogo y especialista en este tipo de animales, es quien lidera la iniciativa. Según él, en el serpentario hay 32 especies distintas, dignas representantes de animales que habitan las diferentes zonas del país.
De hecho, para su selección, el especialista buscó precisamente recolectar a las serpientes que más se ven en el país.
La exhibición incluye especies no venenosas y venenosas. De estas últimas, destacan la terciopelo, la lora, la matabuey y la cobra.
Entre las serpientes que más llaman la atención a la vista por su color, son la bocaracá oropel (amarillo intenso) y la bejuquilla (tonalidad verde claro), comunes en nuestro país.
Por ello, para Rodrigo Gámez, presidente del INBio, es importante que los visitantes, especialmente los nacionales, vayan a la exposición para aprender a reconocer a las especies y tomar en cuenta su presencia dentro del ecosistema.
“Las serpientes cumplen un papel muy importante en el ciclo alimentario y en el control de plagas”, aclaró Alejandro Solórzano.
Cada vitrina o terrario cuenta con un cuadro de información que explica detalles de la especie en general y un guía permanecerá en el sitio para responder a todas las inquietudes.
Cabe destacar que los visitantes pueden sentirse muy seguros porque no hay contacto directo con la serpiente. “Me gusta mucho, se nota el buen mantenimiento que le dan al sitio, la iluminación está muy bonita y permite ver bien a los animales”, dijo la visitante Melissa Díaz. Además, la muestra estará en el INBioparque seis años.