Tenían planeado comenzar desde el centro de Upala y avanzar hasta Bijagua, comunidad límite del cantón, donde dormirían. A partir de ahí habrá que alargar la zancada.
Desde hace cinco años, Fernández, de 35 años, saca vacaciones en esta época para cumplir con la promesa que le hizo a La Negrita de visitarla en romería cinco años seguidos. Este es el último, pero cree que continuará.
Quesada, de 24 años, caminará a Cartago por primera vez.
Su intención es completar el largo recorrido en ocho jornadas para llegar al santuario.
De Upala salen solas, pero en Bijagua se les une un conocido. Su siguiente parada será Cañas, luego el cruce de Limonal en Abangares.
El cuarto día se detienen a descansar en Montes de Oro, al siguiente avanzan hasta San Ramón, luego Alajuela centro, San José y finalmente la basílica.
Ahí, esperan entrar de rodillas para saludar a La Negrita y no regresar sin antes pasar a la gruta por agua bendita.
“Ya estoy preparada para ir, siempre camino bastante en las semanas anteriores para entrenarme. Voy con mucha fe como siempre”, dijo Alejandra Fernández.
Según dice, llevará los mismos zapatos tenis de los anteriores cuatro años, pues resultaron de muy buena calidad.
“Ahí las mantengo, son bien cómodas, las otras cosas se las va llevando gente a uno, para cada lugar donde se queda”, comenta la mujer, reconocida y dura defensa del equipo femenino de futbol sala del hospital upaleño.