
El Tribunal Superior Penal de Goicoechea condenó anoche, a las 7:50 p.m., a 21 años de prisión al carnicero Víctor Manuel Sancho Montero, por el asesinato del médico Alberto Botazzi Basti, ocurrido el 20 de junio de 1994 .
Los jueces superiores también fijaron en ¢56 millones el monto de la indemnización civil resarcitoria a pagar por el acusado a la familia de su víctima.
La sentencia fue leída a puerta cerrada --el edificio de los tribunales es clausurado a las 4:30 p.m.--, pero con la presencia de algunos familiares de Botazzi y Sancho.
De acuerdo con el fallo judicial ,que puede ser apelado, Sancho deberá descontar 20 años por el delito de homicidio calificado y un año más por resistencia a la autoridad.
Durante el juicio, que se inició el 28 de agosto anterior, el acusado dijo no recordar detalles de lo sucedido el día del crimen por el avanzado estado de alcoholismo en que se encontraba.
Al comparecer ante los jueces, afirmó no guardar en su memoria los hechos que culminaron con la muerte de Botazzi, a quien ultimó --de acuerdo con versiones policiales-- a balazos frente al hogar de ancianos Carlos María Ulloa, a la altura del puente de Los Incurables, entre Aranjuez y Guadalupe, cantón de Goicoechea.
Ese día, Sancho chocó el auto que conducía contra un autobús y se dio a la fuga, y colisionó poco después, por detrás, contra el Mitsubishi que guiaba el doctor Botazzi.
Para sorpresa del profesional y testigos, el enfurecido carnicero sacó un arma de fuego y disparó al menos en dos ocasiones contra el galeno, quien murió a consecuencia de las lesiones sufridas.