Bagdad (AP). Un helicóptero militar con 14 soldados estadounidenses a bordo se estrelló en el norte de Iraq el miércoles y murieron todos los ocupantes, informó el comando de Estados Unidos sobre el percance similar más cruento en más de dos años.
Por otra parte, un atacante suicida que hizo explotar un camión junto a una estación de policía en el centro petrolero de Beiji mató a por lo menos 45 personas e hirió a 80, dijeron las autoridades, en el más mortífero de una serie de atentados contra las fuerzas de seguridad en el norte.
Entretanto, el primer ministro Nouri al-Maliki respondió con furia a las críticas estadounidenses sobre su incapacidad para superar las divisiones políticas o detener la violencia, y advirtió que podía encontrar amigos en otra parte después que un senador estadounidense pidió su reemplazo.
La aeronave, del tipo UH-60, transportaba cuatro tripulantes y 10 pasajeros cuando se vino abajo durante una operación nocturna en que participaba también otro helicóptero, afirmó en un comunicado.
El mando militar dijo que los informes iniciales mostraban que el helicóptero tuvo un problema mecánico y que no había indicios de fuego hostil. La causa es investigada, añadió sin identificar a las víctimas porque está en trámite la notificación a las familias.
Las fuerzas armadas de Estados Unidos recurren con frecuencia a los helicópteros en Iraq para evitar el riesgo de las emboscadas y de las bombas colocadas en caminos, las cuales son el instrumento más letal en el arsenal de los milicianos. Decenas de helicópteros se han estrellado en accidentes o han sido derribados con disparos.
El siniestro similar más fatídico ocurrió el 26 de enero del 2005 con la muerte de 31 soldados estadounidenses cuando un helicóptero de transporte CH-53 Sea Stallion cayó durante una tormenta de arena en el occidente de Iraq.
El 20 de enero, un helicóptero Black Hawk fue al parecer derribado a tiros en la provincia de Diyala, al noreste de Bagdad, y murieron 12 soldados que viajaban en la aeronave.
Las nuevas víctimas aumentaron a por los menos 3.721 los miembros de las fuerzas armadas de Estados Unidos que han muerto en Iraq desde que la guerra comenzó en marzo del 2003, de acuerdo con un recuento de The Associated Press.
En otras acciones, al menos 27 personas murieron y 65 fueron heridas el miércoles cuando un atacante suicida detonó un camión con explosivos en una estación de policía en el norte de Iraq, informaron la policía y médicos.
El atentado fue cometido poco antes del mediodía en Beiji, 250 kilómetros (155 millas) al norte de Bagdad, dijeron autoridades y señalaron que la mayoría de las víctimas eran civiles.
Las fuentes, que hablaron bajo la condición de anonimato, dijeron que entre los muertos había 25 policías y 20 civiles, en tanto 57 civiles y 23 agentes fueron heridos.
En otro ataque, un muerto y tres heridos dejó en el norte de Iraq la explosión de una bomba colocada al borde de un camino cuando pasaba una patrulla policial. Un agente falleció y otro fue lesionado al igual que dos civiles, dijeron autoridades.