Heidi Venegas. 8 junio, 2018

Recientemente, Jeff Bezos prohibió el uso de “viñetas” en su compañía. El dueño de Amazon, la empresa de e-commerce más grande del planeta, ha prohibido las presentaciones con “viñetas” en las reuniones de trabajo. La noticia ha generado eco alrededor del globo.

La directriz misma no es precisamente la que ha propagado la resonancia, sino la alternativa ofrecida por Bezos, quizás por ser un método antiguo y, en apariencia, básico, tal como es contar historias. Un método útil y eficaz, le llaman los medios de prensa.

Lo más importante de la narración es que constituye hoy por hoy el principal esquema cognitivo del ser humano.
Lo más importante de la narración es que constituye hoy por hoy el principal esquema cognitivo del ser humano.

Las neurociencias, por su parte, han explicado que el cerebro humano está mejor preparado para aprender, absorber y digerir información por medio de narrativas y sus relatos.

La estructura narrativa es más fácil de entender por los seres humanos que las ideas generales resumidas en bullet points, explica Bezos, según el sitio TicBeat.

John Fiske (1982), por su parte, nos dice que si queremos entender un aspecto de nuestra experiencia, es decir, de nuestra vida y de nuestro devenir lo convertimos en narrativa, seleccionando y conectando elementos en un proceso de construcción de sentido. En el sánscrito, la palabra “narrar” tiene la misma raíz que "conocer". Ambos verbos poseen su remoto origen en el término gna, conocimiento, conocer, narramos cuando queremos conocer-nos (a decir de Omar Rincón, 2006).

Vladimir Propp, Tzvetan Todorov y Roland Barthes, entre otros, se abocaron en primera instancia al estudio de la narratología: semiótica o semiología. El periodista colombiano Omar Rincón (2006) nos dice al respecto que la narración puede ir del registro de un cambio, a la exploración de sus causas (por qué se produjo el cambio o la situación) o las consecuencias (qué produjo, qué nuevo orden instauró o no modificó). Nos dice, retomando a Aristóteles, que una narrativa son cuentos contados que tienen comienzo, nudo y desenlace, desde un punto de vista mimético y poético.

Platón es quien argumenta que una narración es una actividad fundamentalmente del lenguaje y se ocupa del mundo tanto factual como ficcional de la narrativa, epistemología que había sido dejado de lado y que vuelve a tener relevancia en la actualidad, dadas las directrices del CEO de Amazon, su efecto en los medios de comunicación global, y al gran aporte de las neurociencias.

Pero, ¿de qué estamos hablando cuando nos referimos a una narrativa? En corto, una narrativa es una cadena de eventos, en una relación causa-efecto que ocurren en el tiempo y en el espacio. Barthes considera que una narrativa es una transmisión que va de un emisor a un receptor.

Asimismo, para Ken Dancyger (1994) una historia (story) es una narración de eventos o incidentes que relatan cómo algo le sucede a alguien. El "alguien" es el personaje principal del relato y si le adjuntamos un elemento de causalidad a ese algo que le sucede al personaje, entonces podríamos decir que tenemos una trama.

Un ejemplo sucinto lo podríamos observar en el siguiente relato, a saber: “La reina ha muerto y luego murió el rey” lo que podríamos considerar una premisa (statement), pero si adjuntamos: “la reina ha muerto y luego murió el rey de pena y de dolor”, podemos decir entonces que tenemos una trama. En otras palabras, un por qué suceden las cosas, los eventos.

Otro caso que nos puede servir para visualizar la relevancia de estos componentes básicos e imprescindibles en una narrativa lo constituye el siguiente relato: “Un hombre da vueltas en la cama sin poder conciliar el sueño. Un espejo se quiebra. Y un teléfono suena”. Aquí no encontramos ningún tipo de relación ni causal, ni temporal, ni espacial de los eventos descritos.

Empero, si tenemos: “Un hombre ha tenido una discusión con su jefe: el hombre no puede conciliar el sueño dando vueltas en su cama toda la noche. Al día siguiente, el hombre se encuentra molesto y de mal humor tanto que mientras se está afeitando quiebra el espejo. Al momento, suena el teléfono y es el jefe que llama para disculparse”, también tenemos esas relaciones..

Ahora bien, volviendo a la estructura narrativa a la que Jeff Bezos hace referencia, podemos decir que, de acuerdo con Claude Lévi-Strauss, una estructura está conformada por realidades inteligibles, son modelos, no son realidades empíricas, ni tangibles.

Estos modelos son sistémicos, inconscientes y universales. Una estructura tiene que entenderse de acuerdo con lo que David Bordwell (1985) llama "una manera particular de combinar partes para generar un todo".

La estructura posee un componente central, la cohesión, ya que de faltar la mínima parte de esa estructura se afecta irremisiblemente el todo. Es decir, el significado. El sentido.

La narración es tan importante que constituye, hoy por hoy, el principal esquema cognitivo del ser humano; es decir,a través de narrativas entendemos el mundo. Narramos porque sólo allí encontramos sentido, en la fábula, en el mito, en el deseo (Rincón, 2006). De tal forma, cuando nos enfrentamos a una narrativa somos más propensos a poner atención, porque nos causa placer y empatía, con lo cual el proceso de asimilación y de identificación es mayor y, en consecuencia, más efectivo.

Cuando abordamos la narrativa o la narración como le llama David Bordwell, el aspecto activo, toma mayor relevancia, máxime en la actualidad que nos enfrentamos a la interactividad, surgen dos conceptos clave, a saber: fábula –el orden cronológico de los eventos contenidos en la historia– y syuzhet –el empleo de la narrativa–, dos ámbitos formales que incitan, estimulan, fomentan o provocan en el espectador (el usuario) la formulación de hipótesis y, por tanto, la construcción de inferencias.

Memos, papers y ensayos son parte de las alternativas ofrecidas por Bezos para la transmisión de ideas y estrategias, con la intención de que sean mejor entendidas por los asistentes a las reuniones dentro de su compañía.

Lisa Cron nos dice: las historias han sido cruciales para nuestra evolución –más aún que los pulgares oponibles–. Los pulgares nos permiten aferrarnos, pero las historias son aquello a lo que nos aferramos.