Cuando la selección de Cabo Verde saltó a la cancha en el Mundial de 2026, muchos aficionados conocieron por primera vez a este pequeño archipiélago frente a las costas de África occidental. Sus éxitos en el juego los han llevado lejos, tan lejos que este viernes tendrán un partido histórico contra Argentina.
Sin embargo, para millones de personas el país ya era conocido por otra razón: una tradición musical que ha cruzado océanos desde hace décadas.
Es música muy especial, y es posible que se haya cruzado con ella sin saberlo. Por mi parte, empecé a conocerla por la “diva de los pies descalzos”, la gran Cesária Évora, una de las figuras más destacadas del auge de la “música del mundo” en los años 90. Luego me enamoré de otros artistas con una película del portugués Pedro Costa, donde figuraba una canción-himno de Os Tubarões. Siguiendo la ruta de ambos, empecé a escuchar mucho más.

¿Por qué la música de Cabo Verde es diferente?
Antigua colonia portuguesa y punto de encuentro entre Europa, África y América, Cabo Verde desarrolló un repertorio donde conviven ritmos africanos, armonías europeas y ecos del Caribe y Brasil.
La nostalgia de la emigración, una constante en la historia del país, dio origen a la morna, declarada en 2019 Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. A ella se suman géneros como la coladeira, el funaná y la tabanka, todos marcados por una rica tradición oral y por los cruces culturales que, a la fecha, marcan el país.
Así las cosas, le recomiendo estos cuatro discos, entre muchos posibles:
1. Miss Perfumado (1992)
Interpretado por Cesária Évora, este es el disco que presentó la morna al gran público internacional. Incluye la inolvidable Sodade, convertida en un himno de la diáspora caboverdiana y una de las canciones más representativas de la música lusófona.
Su voz es honda, cálida; canta de lo que fue, de lo olvidado, y de los paisajes de sus islas. En los años 90, con la world music en boga, empezó a ser incluida en todo tipo de compilaciones y conciertos internacionales, hasta destacar por derecho propio como una de las grandes cantantes del mundo. Su pérdida en 2011 no ha disminuido su presencia en playlists de todo tipo, pero no pierda la oportunidad de escuchar sus álbumes y compilaciones.
2. Pépé Lopi (1976)
Formados poco antes de la independencia del país, Os Tubarões combinaron ritmos tradicionales con influencias del soul, el jazz y la música africana contemporánea. Sus discos reflejan el momento en que Cabo Verde construía una identidad nacional propia.
Además de explorar los ritmos tradicionales de su país, tuvieron siempre interés en la solidaridad internacional, la política izquierdista y su historia patria. En este primer álbum incluyen Labanta braço, con una letra de carácter revolucionario, festejando la independencia de Cabo Verde proclamada el 5 de julio de 1975. En ella, incluyen referencias al líder revolucionario del país, el célebre Amílcar Cabral, asesinado dos años antes.
3. Nha Vida (1996)
La voz de Lura, nacida en Portugal, acercó la música caboverdiana a nuevas generaciones desde los años 90. Este álbum incorpora funaná, coladeira y sonoridades modernas sin perder el vínculo con las tradiciones del archipiélago; es música que tiene esa mezcla particular de la nostalgia y la calidez tropical, la felicidad que con frecuencia ocultan nuestras canciones alegres en estas latitudes.
4. Navega (2006)
Un millón de caboverdianos viven fuera de su país, donde vive la mitad. Mayra Andrade es una de esas figuras de la diáspora, que se hizo famosa desde joven cuando Cesária Évora la nombró como su sucesora musical. Desde entonces se ha presentado en grandes escenarios y sigue llevando su tradición hacia ritmos más contemporáneos.
“Sería extraño que la morna no me influyera... lleva consigo un sentimiento caboverdiano muy profundo y es un género común a todas las islas. La morna ha sido como un telón de fondo en mi infancia, en mis viajes y en el hecho de haber vivido en el extranjero", expresó en una entrevista.
