Leonardo Sancho Dobles. 15 abril
En estampillas. Correos de Costa Rica presentó una emisión postal con escritores costarricenses, a propósito del centenario del nacimiento de Fabián Dobles y Joaquín Gutiérrez. Aquí, la estampilla de Dobles. Correos de Costa Rica para LN.
En estampillas. Correos de Costa Rica presentó una emisión postal con escritores costarricenses, a propósito del centenario del nacimiento de Fabián Dobles y Joaquín Gutiérrez. Aquí, la estampilla de Dobles. Correos de Costa Rica para LN.

La pluma de Fabián Dobles posee un fuerte elemento lírico. El juego con la música, la rima y la métrica, la armonía verbal y los ilimitados sentidos de la metáfora se pueden observar desde sus primeros escritos.

Su obra poética está compuesta por tres poemarios: Tú, voz de sombra de 1946 –reeditado por la Editorial de la UNED (EUNED) en el 2013–, Verdad del agua y el viento de 1949 –con el cual obtuvo el Premio 15 de Septiembre en la ciudad de Guatemala en 1948 y recientemente reeditado por la Editorial Cultura de ese país– y Yerbamar de 1965, volumen publicado con el poeta y amigo Mario Picado. En las Obras completas de 1993 se agrupan, en el tomo V, los tres poemarios y se agregan otros poemas más, algunos inéditos y otros que estaban dispersos en publicaciones periódicas.

Dobles dejó 185 poemas mecanografiados, agrupados en tres conjuntos que conservan la forma de un poemario: Romances, romancillos y romancines y otros que no lo son y Versos de Fabián Dobles, fechados entre 1935 y 1938 cuando apenas era un joven que se abría paso en las letras nacionales, y el poemario Estaciones –de fecha imposible de fijar–; además, queda un centenar de poemas en hojas sueltas.

Una compilación de esta poesía póstuma se prepara en la Editorial Costa Rica con el título De lejos vengo. Fabián Dobles poesía inédita que pronto estará a disposición público. El escritor –novelista y cuentista– se forjó primero como poeta.

Manuscrito de uno de los poemas de Fabián Dobles. Cortesía de la familia Dobles
Manuscrito de uno de los poemas de Fabián Dobles. Cortesía de la familia Dobles
El "Arte poética"

Una de las maneras para incursionar en su universo lírico es a partir de su propia poesía, desde su “Ars poética”, en la que modela su proyecto, su concepción del oficio del poeta. En el año 1952 publica el siguiente poema:

Poesía, amiga

Tú me llenas, amiga, tú me llenas.


Pueden secar el árbol que te canta.

Pueden callar el agua en que me riegas.

Pueden oscurecerme la ventana.


Qué más da, si te quedas.


Hay un día de tu origen en el tiempo.

Hay una fecha tuya que no cambia.


Tú me has enriquecido el corazón.

Tiene su propia casa.

Está su mesa puesta, su sed sacia,

porque siempre al alcance se su mano

encuentra tu recóndita campana.

Tú lo llenas, amiga, tú lo llenas.


Ya pueden enterrar las madrugadas,

segar la dulcedumbre, la ternura

de esta flor, de este pájaro negarme,

arrancar al cercén el horizonte

y apagarme la tarde.


Desde antes de la vida me esperabas.


Tú te quedas, amiga, tu te quedas.


Y después de la vida tú me aguardes.


La poesía es para Fabián Dobles poeta esa otredad, seductora, amorosa y cómplice, en la cual, finalmente, la voz lírica logra inscribirse en el cosmos, en su devenir en el tiempo y en el espacio, de la misma manera que si se tratara de sucumbir ante la mujer amada, y así alcanzar la trascendencia de la vida ante la muerte, la infinitud y la eternidad.

Sonetos y romances

En cuanto a los aspectos formales, llama la atención la cantidad sonetos, estructura estrófica a la cual le guardaba cierta devoción y que logró aprovechar y explorar dentro de los límites de sus versos y de sílabas.

El soneto lo cultivó de manera individual y también lo ubicó en lo interno de un conjunto más extenso en un poemario.

El poeta también trabaja la estrofa del romance, heredado de la tradición clásica española, y le da un giro personal y particular cuando los llama “romancines” o “romancillos”; su voz lírica se inserta en el devenir de la poesía clásica hispánica y costarricense, pero –al nombrarlo de otras maneras y establecer otras variantes– inicia una poética del romancero con sus cualidades y diferencias temáticas, de extensión y estructura, con lo cual tiende un puente entre la tradición y la vanguardia poéticas.

El amor, el compromiso social y la política

El abanico temático de su obra lírica abarca tres grandes caudales: el amor, el compromiso social y la política.

La temática amorosa se puede rastrear a lo largo de toda su poesía, en especial la que escribiera inspirado por su musa, Cecilia, esa alteridad presente en sus poemarios Tú, voz de sombra, Verdad del agua y el viento y Estaciones.

Como un trovador, en la poesía cortesana de la Edad Media, su amor es la musa y la poesía misma, a la cual la voz lírica procura buscar y alcanzar mediante el poema:

Y yo te busco en el fragor del viento

tras de la amarga miel de tu colmena

por que el dolor de ti que en mi presiento

me envuelva en la dulzura y me consuma.

(Verdad del agua y el viento)


En la veta social, el también poeta Carlos Cortés afirma: “puede asegurarse que Dobles y Azofeifa son los introductores de la poesía social en Costa Rica. Y podríamos ir más allá, si hacemos nuestras las palabras de los principales historiadores de la poesía nacional, Alberto Baeza Flores y Carlos Francisco Monge, al considerarlo como el principal antecedente de Jorge Debravo”.

Es verdad, el gran poeta, universal y turrialbeño, lo visitaba en su casa en la ciudadela de Zapote para pedirle opinión y consejo. Un ejemplo de esta arista poética es Reforma agraria de 1953, que pertenece al conjunto 15 de setiembre en Guatemala:

La aurora es este niño que la tierra

lleva ahora en su vientre.

Que las mulas lo calienten,

que lo calienten bueyes

y Marías y Joseses me lo arrullen

y Jacobo el pastor me lo alimente,

y Raúles le canten y lo alienten.

Mas no lo esperen reyes

porque lo espera el pueblo arrodillado

sembrando ilusionado la cosecha.


En cuanto a la veta política, su militante pensamiento marxista lo decantó en sus versos, por ejemplo en Responso a Carmen Lyra clama porque el legado de María Isabel Carvajal no descanse en paz, que no muera, y que su herencia se mantenga viva en el pueblo y en sus discípulos:

Que descanse en nosotros.

Los que llevamos su santo fuego entre las manos.

Los que del inclemente viento somos agitados

y de aquel mismo viento poderoso que ella respiraba

respiramos

Los que inmutables hemos conocido las heridas que mana claridades

idénticas, hermanas a las que de sus dedos fértiles manaban.

Poema mecanografiado por Fabián Dobles. Cortesía de la familia Dobles
Poema mecanografiado por Fabián Dobles. Cortesía de la familia Dobles
Tradición y vanguardia

Es evidente el paso entre la lírica clásica y la vanguardista en su trabajo; el poeta escribe entre las décadas de la mitad del siglo XX y su pluma se permea de los modelos estéticos que rompen con la versificación y la métrica y se inclinan hacia verso libre.

Llama la atención que en su obra lírica la ruptura del canon clásico se lleva a cabo en el plano del contenido y no tanto de la estructura, ejemplo de esto son los doce sonetos que publica en Yerbamar, en los que el poeta juega con los sentidos de las palabras, al darles otro valor en la forma y el orden:

Dardas mi pecho cuando miras, dardas.

Flechas mi vida si te escucho, flechas.

Cosechas mi alegría, la cosechas,

Con tu huracán de alondras me despechas.

Mas me olivas amor y me pertrechas

de clavelas, de rosas y de nardas.

(Mueles mi grano)

En su obra poética juega con la música, la rima, el verso y la estrofa, la armonía verbal y los infinitos sentidos de la metáfora y la palabra. El escritor abrazó el género lírico desde muy joven, publica tres poemarios y una cantidad considerable de poemas en periódicos y revistas de su época y deja un legado de poemas inéditos.