Áncora

¡Feliz cumpleaños, maestro! Una supernova llamada Leonard Bernstein

Fue un gran director, pero también era un compositor de genio, un pianista notable, un pedagogo y conferencista cautivante, un ensayista de prosapia, un ‘showman’ y un personaje mediático a quien recordamos en el centenario de su nacimiento

Foto: Wikimedia Commons /Al Ravenna, World Telegram staff photographer. 
 Leonard Bernstein sentado a la piano, anotando una partitura
1955. 
Source: Library of Congress. New York World-Telegram & Sun Collection. l Ravenna, World Telegram staff photographer
Foto: Wikimedia Commons /Al Ravenna, World Telegram staff photographer. Leonard Bernstein sentado a la piano, anotando una partitura 1955. Source: Library of Congress. New York World-Telegram & Sun Collection. l Ravenna, World Telegram staff photographer
Leonard Bernstein sentado al piano, mientras hace anotaciones en una partitura en 1955. Fotografía: Wikimedia Commons/Biblioteca del Congreso de Estados Unidos/l Ravenna

Leonard Bernstein (1918-1990) era un monstruo. Una fuerza de la naturaleza. Las cataratas del Niágara o el volcán Etna. El mundo lo recuerda primordialmente como director, pero también era un compositor de genio, un pianista notable, un pedagogo y conferencista carismático y cautivante, un ensayista de prosapia, un showman, un personaje mediático, el rostro y el emblema mismo del potente renacer de la música en los Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial.

Algún envidioso dijo de él que “tenía demasiados talentos y no suficiente genio”. Yo diría que fue genial en todo lo que hizo.

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