Áncora

Cómo una exposición en el MADC nos habla de los cambios desde los años 90 en Centroamérica

‘Encuentros. Poéticas del duelo y la regeneración’, del Museo de Arte y Diseño Contemporáneo (MADC), y curada por Sofía Villena Araya, reflexiona a partir de obras de la colección

Las apariencias de las generaciones. MADC. Exposición "Encuentros. Poéticas del duelo y la regeneración" curada por Sofía Villena Araya para el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo.
Las apariencias de las generaciones. MADC. Exposición "Encuentros. Poéticas del duelo y la regeneración" curada por Sofía Villena Araya para el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo. MADC

Centroamérica está siempre en reconstrucción. Los problemas de seguridad, regímenes y dificultades fiscales son todos fenómenos que a veces se sienten como si nunca se fueran a superar. Los noventas fueron un periodo en el que se introduce otro punto a la lista anterior: la reconstrucción. Desde entonces, la región se encuentra en un ciclo continuo de destrucciones y reparaciones que, con el paso de los años, se vuelven cada vez más difíciles de delimitar.

La exposición Encuentros. Poéticas del duelo y la regeneración, del Museo de Arte y Diseño Contemporáneo (MADC), y curada por Sofía Villena Araya, retoma preguntas que surgieron a finales del siglo XX. ¿Será posible romper el ciclo de destrucción de la historia? y ¿existe aún espacio para la esperanza o alguna forma de utopía? Estos cuestionamientos que heredan las obras expuestas resultan en diálogos que ofrecen respuestas transgeneracionales entre artistas de Centroamérica y el Caribe.

Al entrar a la sala, hay una fotografía de Sandra Eleta, “El ángel de la estacada en las aguas del Cascajal II”. Esta simboliza una visión del futuro como esperanza y lo hace por medio de la figura de la niñez. El personaje lleva alas de palmera y se encuentra en el río Chagres, patrimonio de la comunidad Emberá, fuente vital y símbolo de resistencia. Este primer enfrentamiento nos prepara para lo que la exposición pretende: la búsqueda por un futuro propio. Mediante diálogos entre generaciones de artistas, las obras intentan reconocer el pasado y entender cómo podemos movernos hacia adelante sin dejar atrás lo que hemos sido.

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