
El gran clásico del teatro barroco español, La vida es sueño, llega al final de su temporada este fin de semana en el Teatro de la Aduana. Como la puesta en escena de “cumpleaños” para la Compañía Nacional de Teatro, también ofreció una oportunidad para reflexionar sobre la salud de la institución a 55 años de su creación.
El montaje es dirigido por Juan Carlos Calderón y cuenta con las interpretaciones de Amadeo Cordero, Rodrigo Durán Bunster, Natalia Regidor, Ether Porras, José Arceyuth, José Montero, Ana Taína Aguilar, Derian Carpio, María Azucena Chacón, Andy Gutiérrez y Bryan Fabricio Jiménez.
Escrita en 1635, la obra ha perdurado como uno de los textos escénicos más citados e influyentes del teatro en español, pero un montaje de este tipo, con su texto original y esta escala, es poco frecuente en Costa Rica.
La Nación habló con la directora de la Compañía Nacional de Teatro vía WhatsApp. Laura Santamaría se encontraba en el Festival Mirada, en Brasil, como parte de sus funciones de búsqueda de nuevos proyectos escénicos para colaboración o para traer al país.

- ¿Por qué ‘La vida es sueño’ hoy? ¿Qué nos dice de hoy?
- Bueno, la selección del texto la realizamos siempre en equipo. Dentro de lo que la compañía está haciendo ahora tenemos tres proyectos: uno de teatro contemporáneo latinoamericano, otro de teatro costarricense y uno de teatro clásico. Siempre es importante sostener estas tres propuestas.
“En este caso, La vida es sueño se selecciona en equipo dentro de la compañía, a partir de propuestas que vienen de distintos lugares. Esta vino directamente del ministro de Cultura, don Jorge Rodríguez, quien propuso el texto. Nos pareció, además, profundamente actual, porque nos habla de la libertad, del poder, del destino, pero también tiene la capacidad de mostrarnos que podemos decidir quién queremos ser.
“Yo creo que el personaje principal, Segismundo, nos recuerda también que hay muchas circunstancias, pero que, a pesar de las circunstancias adversas, podemos elegir cómo actuar.
“Hoy la sociedad está llena de incertidumbres y creo que el autor del texto nos ayuda a hacernos nuevas preguntas sobre la libertad, sobre los sueños y sobre la responsabilidad que tenemos de tomar nuestras propias decisiones”.
- ¿Cómo ha sido el proceso de montaje, considerando sus complejidades?
- Aunque el montaje de La vida es sueño, por su dimensión, se ve muy complejo, creo que ha sido un proceso muy tranquilo. Desde la dirección, Juan Carlos Calderón ha llevado un trabajo en conjunto con la Compañía Nacional de Teatro espectacular.
“Tengo que decir que hemos hecho un gran equipo. La producción, la administración y el equipo técnico de la compañía se han puesto también a las órdenes de Juan Carlos, y hemos llevado de la mano un trabajo muy honesto, muy sincero, muy transparente. Hemos tenido una comunicación muy fluida y creo que eso ha facilitado mucho el proceso.
“Además, tenemos un equipo muy comprometido dentro de la compañía, así como los actores y las actrices, los creativos y todo el equipo técnico. Entonces, este trabajo colectivo hace que todo sea más fácil.
“Ha sido, de verdad, un proceso muy tranquilo. Aunque es un proceso corto, de dos meses, ha sido muy fluido y sin mayores contratiempos”.

- ¿Cómo está la CNT en sus 55 años, cuál es el estado de salud de la institución?
- Creo que la Compañía Nacional de Teatro llega a sus 55 años como institución con una mejor salud. Está en un momento de resurgimiento y fortalecimiento, y reconozco que esto ha sido, en buena parte, gracias a un apoyo muy decidido del señor ministro de Cultura y Juventud, don Jorge Rodríguez Vives, quien tiene entre sus proyectos más importantes fortalecer la compañía.
“Nos ha acompañado en los procesos, siempre está presente y quiere lo mejor para la compañía. Creo que ese alineamiento, junto con el señor Pablo Piedra, director del Teatro Popular Melico Salazar, nos ha ayudado mucho a fortalecerla.
“Tenemos una visión compartida, y recuperar la Compañía Nacional de Teatro también implica intentar activarla y fortalecerla con una presencia no solo nacional, sino también internacional, y al servicio, que es lo más importante, del sector teatral y del público.
“Queremos que el público recuerde la compañía como era antes y que regrese de nuevo a las salas, tanto cuando la compañía está en San José como cuando se presenta fuera de la capital”.
- Tras el shock de pandemia para el teatro, ¿qué papel puede jugar la CNT en revitalizar el tejido escénico del país?
- Después de la pandemia, creo que el teatro fue una de las disciplinas artísticas más afectadas porque nuestro arte es presencial y, fundamentalmente, depende de esa presencialidad. Creo que nos estancamos un poco en esos espacios.
“Una de las responsabilidades más grandes que tiene hoy la Compañía Nacional de Teatro es también generar empleo para el sector. En este caso, mediante las producciones centralizadas para actores, actrices, directores, productores, creativos y demás profesionales.
“Además, a partir de mayo de este año, cuando se aprobó la Ley de Habilitaciones, impulsada por el ministro de Cultura y Juventud, don Jorge Rodríguez Vives, se retoma también el proyecto de coproducciones. Esperamos poder hacerlas con el sector independiente el próximo año en el Teatro 1887.
“A esto se suma el Festival Iberoamérica Teatral, que es una iniciativa también del ministro de Cultura y Juventud y que busca acercar a los grupos, a los públicos y a nuevos lenguajes, además de fortalecer la internacionalización de nuestros grupos, que habían dejado de girar, de participar y de tener presencia en festivales internacionales.
“También estamos trabajando en un proyecto que esperamos poder establecer el próximo año de capacitación permanente para profesionales en artes escénicas.
“Por lo tanto, estamos tratando de trabajar en la producción, la circulación, la internacionalización y también en la parte formativa”.

- ¿Esta versión de ‘La vida es sueño’ se presentará nuevamente o saldrá de gira?
- Esta versión de La vida es sueño puede presentarse nuevamente. Uno de los proyectos que estamos tratando de manejar para el próximo año es retomarla e incluso ver si la podemos programar en el Festival Iberoamericano Teatral, que va a ser en mayo del próximo año. También valoraremos algunas posibilidades para ver si podemos girar con este espectáculo, ya sea a nivel nacional o internacional.
“Pero también quisiéramos ver si hacemos una programación diurna, porque el espectáculo ahora se presenta en las noches y queremos ofrecer también funciones durante el día para centros educativos, porque nos lo han pedido mucho.
“Entonces, creo que eso también nos ayudaría con el acceso. Nos interesa mucho que los jóvenes puedan acercarse a este montaje, a los grandes clásicos, y que lo más lindo sea que lo vivan desde el teatro, desde un escenario. Estamos valorando esas posibilidades para retomarla el próximo año”.
Últimas funciones de ‘La vida es sueño’
Las funciones finales de esta temporada son este sábado 26 de setiembre a las 7 p. m. y mañana, domingo, a las 5 p. m., en el Teatro de la Aduana Alberto Cañas.
Entradas:
• Boletería digital del Teatro Popular Melico Salazar.
• Boletería presencial en el Teatro de la Aduana, disponible 2 horas antes de cada función.
La entrada general tiene un precio de ¢8.000. Estudiantes, adultos mayores y tarjetahabientes de Brete pagan ¢4.000, mientras que las personas beneficiarias del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) tienen entrada gratuita.
