
Si todavía no ha visto La vida es sueño, este fin de semana tendrá las últimas dos oportunidades para hacerlo en el Teatro de La Aduana Alberto Cañas, en San José.
La obra de Pedro Calderón de la Barca, uno de los grandes clásicos de la literatura española y del teatro universal, llegará a su cierre este sábado 26 y domingo 27 de setiembre, después de varias semanas en cartelera como parte de la celebración del 55 aniversario de la Compañía Nacional de Teatro (CNT).
La puesta en escena, dirigida por Juan Carlos Calderón, recupera el texto estrenado en 1635 y lo lleva nuevamente al escenario costarricense para plantear preguntas que, casi cuatro siglos después, siguen vigentes: ¿somos dueños de nuestro destino?, ¿qué significa ser libres?, ¿hasta dónde nuestras circunstancias determinan quiénes somos?
Las últimas funciones serán este sábado 26 de setiembre a las 7 p. m. y el domingo 27 de setiembre a las 5 p. m., en el Teatro de La Aduana Alberto Cañas.
La entrada general tiene un precio de ¢8.000. Estudiantes, adultos mayores y tarjetahabientes de Brete pagan ¢4.000, mientras que las personas beneficiarias del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) tienen entrada gratuita.
Calderón de la Barca escribió La vida es sueño en el contexto del teatro barroco español. La historia gira alrededor de Segismundo, un príncipe encerrado desde su nacimiento debido a una profecía y enfrentado a la pregunta de si su destino está determinado de antemano o si puede cambiar sus circunstancias.
Para Juan Carlos Calderón, director de esta versión, volver sobre los clásicos ha sido una oportunidad para encontrar nuevas preguntas en un texto conocido. El director describió el proceso como “una labor profunda y gratificante” y aseguró que redescubrir a Calderón de la Barca ha sido “una de las experiencias más intensas y transformadoras”.
La directora de la Compañía Nacional de Teatro, Laura Santamaría, también destacó la vigencia de la obra. Según expresó, aunque fue escrita hace cuatro siglos, La vida es sueño “continúa interrogándonos sobre la libertad, el destino, el poder, la identidad y nuestra capacidad de elegir quiénes queremos ser”.

La puesta en escena cuenta con las actuaciones de Amadeo Cordero, Rodrigo Durán Bunster, Natalia Regidor, Ether Porras, José Arceyuth, José Montero, Ana Taína Aguilar, Derian Carpio, María Azucena Chacón, Andy Gutiérrez y Bryan Fabricio Jiménez.
El equipo creativo está integrado por Róger Robles, en el diseño de escenografía; Jeniffer Barboza, en utilería; Alex Catona, en la composición musical; José Manuel Conejo, en el diseño del espacio sonoro; Mitchelle Canales, en vestuario; Gustavo Abarca, en proyecciones; Shirley Benavides, en iluminación, y Hellen Hernández, en diseño gráfico y audiovisual.
La dirección está a cargo de Juan Carlos Calderón, con Amanda Méndez Ramírez como asesora artística, José Pablo Umaña como asistente de dirección, Gloriana Vega Ramírez como asistente de producción, Rodolfo Seas como asesor de movimiento y Priscilla McGuinness como asesora de maquillaje.

