‘Acciones gráficas incontrolables’: un proyecto donde todo se desborda
El Centro Cultural de España muestra una selección de artistas gráficos que exceden, transforman y extienden su trabajo. Conozca el proyecto.
'El mundo patas arriba' es obra gráfica de Claudio Corrales, exhibida en el Centro Cultural de España en 'Acciones gráficas incontrolables'. Álvaro Arroyo
Erika Martin Arroyo
'El mundo patas arriba' es obra gráfica de Claudio Corrales, exhibida en el Centro Cultural de España en 'Acciones gráficas incontrolables'. (Álvaro Arroyo/Cortesía del Centro Cultural de España)
La noción de control político sobre Centroamérica ha sido históricamente un anhelo, una herramienta de orden y represión: sobre la naturaleza, el cuerpo, la narrativa y la memoria. Sin embargo, existen fuerzas que resisten a la contención, grietas por donde se filtra lo impredecible, lo orgánico, lo reprimido y lo fragmentado.
Acciones gráficas incontrolables propone un recorrido visual a través de esos desbordamientos, desde las obras de cuatro artistas centroamericanxs: Rachelle Mozman (Panamá), Claudio Corrales (Costa Rica), Jimena Pons Ganddini (Guatemala) y Emma Segura (Costa Rica), quienes expanden la gráfica desde distintos medios y miradas: tensiones entre los afectos, el colapso humano, las categorizaciones del género y las relaciones de poder entre el norte y el sur global.
Esta exposición busca tejer un diálogo sobre la gráfica y sus posibilidades. Acompañada de un programa público que incorpora voces que utilizan la gráfica como gesto corporal, jerga popular, cartografías de la memoria, textos que se reapropian del espacio y la identidad que se performa.
La artista Emma Segura Calderón explora el arte textil desde distintas perspectivas, como se aprecia en 'Abrazo y colapso', exhibida en el Centro Cultural de España. (Álvaro Arroyo/Cortesía del Centro Cultural de España)
Obras en ‘Acciones gráficas incontrolables’
En Fe de erratas, Jimena Pons Gandini dirige su mirada hacia la relación con la literatura. Lo incontrolable se manifiesta en el espacio, proponiendo una mirada donde se pierde el control central y se reintegran las palabras a un ecosistema de fuerzas mayores.
Emma Segura libera narrativas personales y colectivas que desafían el control de la representación hegemónica. Su trabajo es un acto de reclamar la agencia sobre la propia imagen, dejando que emociones, deseos y vulnerabilidades fluyan de manera orgánica e incontrolada. En Abrazo y colapso, invita a otras personas a accionar para pensar el error, desafiando e integrando la violencia cotidiana en contraste con la ternura.
En Venas abiertas, Rachelle Mozman indaga en la historia de las Américas, la construcción de su identidad, sus dinámicas socioeconómicas y roles sociales. Sus imágenes, cuidadosamente escenificadas, revelan la psicología compleja y las tensiones incontrolables bajo la superficie de la normalidad. Esta sería —que describe como una “performance para la cámara”— da voz a la compleja e invasiva historia de la política estadounidense en Centroamérica, la frontera entre México y Estados Unidos, y hacia las personas latinas dentro de ese país.
La gráfica popular ha sido, históricamente, un territorio de resistencia y disputa simbólica. En El mundo patas arriba, esté pal tigre Claudio Corrales trae la gráfica al presente, en contextos de lucha social, sus imágenes no solo comunican: movilizan, organizan y construyen identidad colectiva.
En la pared se aprecia 'Fe de erratas', obra gráfica de la guatemalteca Jimena Pons, exhibida en el Centro Cultural de España. (Álvaro Arroyo/Cortesía del Centro Cultural de España) Vista general de la exposición 'Acciones gráficas incontrolables' en el Centro Cultural de España. (Álvaro Arroyo/Cortesía del Centro Cultural de España)
En conjunto, Acciones gráficas incontrolables se erige como un campo de fuerzas visuales. Desde Panamá, Costa Rica y Guatemala, los artistas nos enfrentan a la imposibilidad de domesticar por completo sus prácticas. Sus obras son testimonios de que en la fractura, en la sombra, en el gesto espontáneo y en la memoria terca, reside una potencia creativa y crítica imposible de contener.
La exposición (cocurada por Erika Martin y Mariela Richmond) se verá complementada por un programa paralelo de actividades experimentales de grabado, escritura creativa, mapeos y activación de la memoria, facilitados por Emma Segura, Jimena Pons y Claudio Corrales, además de la invitación de Selene Yang y Priscilla Romero.
Vista parcial de 'Venas abiertas', de la artista Rachelle Mozman, exhibida en el Centro Cultural de España. (Álvaro Arroyo/Cortesía del Centro Cultural de España)