‘Vi a mi mamá llorar’: influencer costarricense revela su mayor arrepentimiento de cuando consumía droga
El creador de contenido reveló que comenzó a consumir a los 14 años y dedicó parte de su mensaje a los menores de edad que atraviesan una situación similar
Keiz reveló que su mayor arrepentimiento de la época en que consumía marihuana es haber visto a su mamá llorar porque no sabía cómo ayudarlo a dejarla.
JOHN DURAN
El influencer costarricense Keiz compartió el recuerdo que más le duele de la época en que consumía marihuana: ver a su mamá llorar porque no sabía cómo ayudarlo a dejar de fumar.
El creador de contenido habló del tema en un video, luego de que una publicación sobre su decisión de dejar la marihuana generara mensajes de seguidores y de madres preocupadas por sus hijos. Al momento de grabar, aseguró que llevaba 320 días sin consumir.
Aunque manifestó que los errores de su vida le han dejado aprendizajes y han contribuido a convertirlo en quien es hoy, reconoció que hay una experiencia que sí cambiaría.
“Hay una sola cosa de la cual yo sí me arrepiento y fue tener que ver a mi mamá llorar porque no sabía cómo hacer para que yo dejara de fumar. Eso es lo único que yo cambiaría en mi vida. Todo lo demás se puede quedar así”, expresó.
El influencer costarricense Keiz aseguró que lleva 320 días sin consumir marihuana y compartió los cambios positivos que percibe en su vida.
(John Durán/La Nación)
Los mensajes de otras mamás le recordaron su experiencia
El relato sobre su arrepentimiento surgió mientras repasaba las reacciones que recibió tras contar que había dejado de consumir marihuana.
Según explicó, algunas personas le compartieron que también habían experimentado cambios positivos después de dejarla. Otras le aseguraron que su testimonio les había dado el impulso que necesitaban para tomar esa decisión.
Sin embargo, también recibió mensajes de madres que no sabían cómo abordar el consumo de sus hijos. Keiz calculó que unas 60 mujeres le escribieron para contarle sus preocupaciones.
“Muchas mamás me escribieron, un montón... Me dijeron: ‘Ya no sé qué hacer con mi hijo’”, relató.
De acuerdo con el influencer, ellas le describían cambios en la motivación, la apariencia física y, especialmente, el estado de ánimo de sus hijos. Esa última preocupación conectó con su propia experiencia, pues aseguró que el deterioro anímico fue lo que lo llevó a dejar la marihuana.
“Nunca en mi vida he estado más deprimido como cuando fumaba todos los días”, afirmó al describir cómo se sentía durante esa etapa.
Un mensaje dirigido a quienes empiezan a consumir
Keiz dedicó parte de su reflexión a los menores de edad que fuman marihuana y reveló que él comenzó a hacerlo a los 14 años.
“Así que este video va dedicado a todos esos chamacos que fuman y son menores de edad”, comentó después de hablar del dolor que le produjo ver sufrir a su mamá.
A sus 27 años, el creador de contenido aseguró que percibe cambios positivos desde que dejó de consumir. Entre ellos mencionó sentirse más fuerte y tener una mayor concentración en su carrera profesional.
“Nunca en mi vida me había enfocado tanto en mi carrera profesional y nunca en mi vida me había dado tantos frutos”, sostuvo.
También aprovechó para marcar una diferencia entre lo que mostraba en redes sociales y lo que vivía fuera de ellas. Aunque recordó que tuvo un momento de gran exposición en 2023, aseguró que ese éxito no reflejaba su situación personal.
“Las redes muestran una cosa, pero la vida personal es otra. Yo en ese momento estaba despedazado por dentro, un estilo de vida superdañino”, manifestó.
Keiz reconoció que todavía atiende dificultades relacionadas con su salud mental, pero destacó que se siente distinto a como estaba un año atrás. Con ese balance, cerró su mensaje animando a sus seguidores a hacer cambios en sus vidas.
“Ustedes sí pueden ser mejores, lo que pasa es que es más difícil, pero una vez dado ese paso, lo que sigue es excelente, lo prometo”, concluyó.
Según contó Keiz, unas 60 madres le escribieron para expresarle su preocupación por el consumo de marihuana de sus hijos. (John Durán /La Nación)