Terminar su compromiso con Matthew Mosshart llevó a una de las conductoras de Fashion Police a subir más de nueve kilos, por lo que las alarmas de alerta se encendieron.
Esto impulsó a Kelly Osbourne a internarse en una rehabilitación alimenticia con el propósito de controlar su ansiedad y seguir manteniendo el peso en el que se encontraba meses antes de la ruptura amorosa.
Según publicó la revista OK! , la hija del legendario roquero, Ozzy Osbourne, había logrado mantener un estilo de vida mucho más sano gracias a la insistencia de su pareja, que se definía públicamente como una persona vegana.
