
Detrás de la musculosa armadura de héroe de acción que moldeó a personajes icónicos como Rocky Balboa y John Rambo, Sylvester Stallone escondía una lucha silenciosa contra la ansiedad extrema y los ataques de pánico.
En una conversación con The New York Times, el actor abordó sin filtros los momentos en que su cuerpo colapsó a causa del ritmo implacable al que se sometió durante décadas.
“Entonces se convirtió en una obsesión, algo realmente grave”, mencionó el actor. “Llegué al punto de volverme bulímico... Bajé hasta un 2,6 % de grasa corporal cuando rodaba Rocky III... y no lograba retener nada en el estómago”, confesó la estrella de Hollywood sobre las crisis que experimentó en la cúspide de su carrera cinematográfica.
Stallone recordó con precisión los primeros síntomas de lo que más tarde identificaría como ataques de pánico severos, una condición que en su momento llegó a confundir con emergencias médicas mortales.
“La primera vez fue cuando tenía 36 años y estaba viendo el material diario de rodaje; de repente me levanté, se me erizaron los pelos de la nuca, empecé a sentir calor y pensé: ‘Me estoy muriendo, ha llegado mi hora, me voy’. Y ¡pum!, caí al suelo. Me puse de rodillas, gateé, rodé y, de repente, me vi allí, en esa sala de cine a oscuras", relató Stallone.
El intérprete relacionó directamente estos episodios de desestabilización emocional con el uso prolífico de esteroides anabólicos y hormonas de crecimiento a los que recurrió durante años para mantener la anatomía que le exigían sus papeles en pantalla.
A los desbalances químicos provocados por las sustancias se sumó una presión mental desmedida por mantener vigentes las expectativas sobre su físico.
Hoy, al repasar ese complicado pasaje de su trayectoria, el icónico actor busca desmitificar la figura del “hombre inquebrantable” para enviar un mensaje claro sobre la importancia de la salud, especialmente en industrias marcadas por exigencias físicas desproporcionadas.
“Nadie lo consigue sin aditivos ni fármacos; me da igual lo que digan... son tonterías. Si pretendes entrenar y mantenerte en forma durante seis meses seguidos a base de yogur y natillas, no lo vas a lograr”, explicó el actor sobre el uso de esteroides que la industria y la audiencia no veían detrás de cámaras.
Si usted o alguna persona conocida enfrenta problemas por abuso de sustancias o desórdenes alimenticios, el Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA) ofrece orientación profesional y confidencial a través de la Línea 800-IAFA-800 (800-4232-800).
Además, la Línea 1322 de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) brinda contención psicológica, orientación y derivación a centros de salud mental. Para emergencias o situaciones de crisis inmediata, llame al 9-1-1.
