Cuando Castro le preguntó por sus dos matrimonios, Zamora aseguró que con el paso del tiempo comprendió que debía asumir su responsabilidad en las decisiones que tomó, aunque los resultados no fueran los que esperaba.
“Yo asumo las cuotas de responsabilidad y compromiso mío. Nuestro trabajo, vos bien lo sabés, es muy demandante y muchas veces es una oportunidad que no podés perder. Pero entendí que o pierdo la oportunidad y rescato mi vida, o aprovecho la oportunidad mía de vivir, aunque las oportunidades esperen”, expresó.
Zamora también compartió una reflexión sobre la importancia de aceptar el pasado sin responsabilizar a otras personas por lo ocurrido.
“No hay acto más hermoso de amor propio que hacer las paces con tus decisiones, aunque no salieran como lo esperabas. Es amor propio”, manifestó.
Durante la conversación, reconoció que algunas de sus decisiones estuvieron relacionadas con carencias afectivas que arrastraba desde su infancia.
“Tal vez elegí desde mis carencias, desde mis necesidades, desde la falta de un amor que no tuve desde niño y me hizo mendigar muchas veces ese amor”, expresó.
Además, aprovechó el espacio para ofrecer disculpas a quienes considera que pudo haber lastimado o decepcionado.
“Si me cabe un perdón, una disculpa a las personas que por alguna razón les quedé mal, a las personas que un día prometí muchas cosas y no lo cumplí de alguna manera, yo les ofrezco una disculpa”, dijo.
Andrés Zamora, el Padre Mix, aprovechó la conversación para disculparse con las personas a quienes pudo haber decepcionado o lastimado. (Instagram)
El Padre Mix también reflexionó sobre la posibilidad de comenzar de nuevo y cuestionó los señalamientos que reciben las personas después de un divorcio.
“¿Acaso un divorcio es una sentencia de muerte?“, preguntó, antes de explicar que sus experiencias también le permitieron aprender a ser el padre que, según sus palabras, él no tuvo.
“Y ver felices a mis hijas... eso lo dice todo. Porque he sido el padre que yo no tuve”, concluyó.
La conversación también sirvió para presentar Ligeros de equipaje, el libro que Andrés Zamora escribió y que, según explicó, reúne cinco capítulos y 186 páginas con reflexiones sobre el amor propio, el perdón y la importancia de dejar atrás el rencor.