Música

Crítica de música: El Cigala, la garganta conectada al corazón

Diego el Cigala, en una presentación íntima, rompió cualquier barrera que pueda existir entre un artista y el público

Juntos. El Cigala se hizo acompañar del pianista   Jaime Calabuch (al fondo).  Rafael Murillo.
Juntos. El Cigala se hizo acompañar del pianista Jaime Calabuch (al fondo). Rafael Murillo. Rafael Murillo Rodriguez

El talento vocal de Diego el Cigala ha de ser irrepetible. Quien intente imitar su voz seguramente caerá de bruces en el bochornoso intento (fallido, si hace falta la redundancia).

Lo que es más improbable, sin embargo, es que haya alguien más que sea capaz de emular su interpretación de los sentimientos a través de las cuerdas vocales. El canto del veterano artista consigue dar la definición precisa del disfrute y el dolor; logra personificar tanto lo delicado como lo tosco. Lo hace en los momentos oportunos, con los volúmenes apropiados, en la justa medida y siempre a través de melodías.

El carácter que le da a cada pieza deja a flor de piel la emotividad que nace desde las entrañas. Así, el cantaor logra que el mensaje que brota de la lírica de cada tema, se teja no solo desde las letras, sino también desde su garganta.

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