
El retahílero costarricense Max Barberena tendrá un papel especial en la edición número 62 del Desfile de la Hispanidad de Nueva York, donde será el mariscal de la representación de Costa Rica.
La actividad se realizará el domingo 11 de octubre, a partir del mediodía, en la Quinta Avenida de Manhattan, uno de los principales escenarios de la ciudad de Nueva York.
El desfile celebra la diversidad, la cultura y la herencia de los países hispanos. En sus ediciones recientes ha reunido a delegaciones de 21 naciones, con carrozas, música, bailes, trajes típicos y distintas expresiones culturales.
Para este año, la participación costarricense tendrá un significado especial, pues Guanacaste y su legado cultural serán protagonistas de la delegación nacional, que llevará hasta Nueva York parte de sus tradiciones, música, folclore e identidad.
En el marco de este homenaje a la cultura costarricense, la directiva del Sector 011—Yo Soy Costa Rica, junto con la organización del desfile en Nueva York, extendió una invitación oficial a Barberena para que participe como mariscal de la representación costarricense.
“Que Guanacaste sea protagonista hace esta invitación todavía más especial. Muchísimo de lo que reconocemos como parte de nuestra identidad está profundamente ligado a esta provincia”, expresó.
El comunicador también se refirió a lo que significará llevar las tradiciones costarricenses hasta uno de los lugares más reconocidos de Nueva York.
“Imaginar nuestras tradiciones, nuestra música y nuestra bandera recorriendo la Quinta Avenida es imaginar un pedacito de Costa Rica caminando por Nueva York”, agregó.
Un reconocimiento a los costarricenses que viven fuera del país
La presencia costarricense en el desfile tiene detrás el trabajo de los compatriotas que viven en Estados Unidos, particularmente en Nueva York y Nueva Jersey.
Este último estado es conocido popularmente entre los ticos como la “octava provincia”, debido a la importante presencia de costarricenses que residen allí y que mantienen sus vínculos con el país.
Son integrantes de estas comunidades quienes, mediante organización, trabajo y recursos propios, hacen posible que Costa Rica participe en el desfile y que la bandera nacional esté presente en la Quinta Avenida.
Barberena destacó ese esfuerzo y señaló que su designación como mariscal también representa una oportunidad para reconocer a esos costarricenses.
“Más allá de mi designación como mariscal del evento por parte de la colonia costarricense, quisiera que Costa Rica vuelva sus ojos hacia todos esos ticos que viven fuera de nuestras fronteras y siguen amando profundamente este país”, manifestó.
La delegación costarricense espera que el desfile se convierta en un punto de encuentro para los compatriotas que viven en Nueva York, Nueva Jersey y otros estados cercanos.
Barberena extendió una invitación a los costarricenses, sin importar la provincia de origen o el tiempo que lleven fuera del país.
“Ese día no importa si nacimos en Guanacaste, San José, Puntarenas, Limón, Cartago, Heredia o Alajuela; tampoco si vivimos en Costa Rica o llevamos décadas fuera. Ese día somos Costa Rica”, afirmó.

