El servicio Airbnb restringirá las tareas domésticas que los anfitriones pueden solicitar a sus huéspedes a la hora de la salida.
De acuerdo con una publicación de The New York Times, quienes alquilen un espacio ya no tendrán como obligación realizar actividades como quitar las sábanas de las camas o lavar los platos. La medida responde a reclamos de usuarios que criticaron tener que realizar labores de aseo a pesar de pagar tarifas por ese servicio.
La nueva directriz entrará en vigor el 20 de noviembre de 2026 para las reservaciones que comiencen a partir de esa fecha. La empresa solicitó a los propietarios definir reglas de la casa que califican de “razonables” e informarlas en sus anuncios. Asimismo, prohibió la incorporación de nuevos requisitos posteriores a la reservación, ya sea por mensajes, rótulos en el inmueble o conversaciones directas.

