Un joven de 23 años, de apellidos Brenes Mena, decidió acudir por su propia voluntad a las autoridades tan solo cinco horas después de enterarse del hallazgo de los cuerpos deCarlos Alberto Barboza Chacón y Jorge Humberto Barboza Abarcaen una fosa en el sótano del bar Dude’s, en Heredia, el 12 de febrero del 2025.
Este joven relató ante el Tribunal de Juicio de Heredia el intercambio que tuvo, la mañana siguiente al doble homicidio, con un conocido suyo que ahora figura como imputado en la causa. Según recordó, el hombre canceló un encuentro que habían acordado con anticipación y justificó su ausencia por una lesión en un pie y porque “había tenido que realizar una misión”.
Brenes estuvo en el bar del 6 de febrero del 2025, la noche en la que, según el Ministerio Público, los primos Barboza fueron asesinados a golpes y puñaladas por varias personas, aparentemente después de una noche de tragos. El joven trabajaba en el establecimiento y aseguró que se retiró antes de que ocurriera el crimen.
El testigo explicó que los primos llegaron acompañados de un amigo, quien tuvo un enfrentamiento con otro trabajador del bar, identificado como José Miguel Guzmán Arias, también imputado en esta causa. El altercado habría comenzado por un conflicto sentimental relacionado con una mujer.
Aunque Jean Franco Segura Gómez, dueño del bar y uno de los principales sospechosos de orquestar el doble homicidio, habría incitado a ambos a resolver sus diferencias a golpes, Brenes recordó que el asunto no pasó a más y que finalmente decidieron sacar del establecimiento al amigo de los primos.
“Los primos dicen que por problemas de mujeres no iban a pelear y se quedan”, recordó el trabajador del bar.
El juicio se está llevando a cabo en los Tribunales de Heredia. (Alonso Tenorio/Atenorio)
Carlos Alberto se quedó dormido en la barra, mientras que, a unos metros de él, Jorge permaneció tomando junto a Jean Franco, “como si se conocieran”. El joven describió un ambiente tranquilo durante la noche del 6 de febrero, lo que contrasta con la tesis del Ministerio Público sobre la hostilidad que se vivió en el lugar previo al crimen.
Brenes reconoció ante el Tribunal que tenía cercanía con varios de los imputados, a algunos de los cuales incluso calificó como amigos o conocidos. Entre ellos mencionó al imputado José Pablo Díaz Álvarez, a quien la Fiscalía le atribuye una presunta participación en la golpiza que recibieron los primos y en las posteriores labores para ocultar sus cuerpos, primero en las refrigeradoras del bar y luego en una fosa en el sótano del establecimiento.
Una misión y un pie lesionado
La noche del crimen, Brenes decidió irse temprano del bar porque tenía una prueba práctica de manejo temprano al día siguiente. Para realizarla, había acordado con José Pablo que este lo acompañaría y le prestaría su motocicleta.
Ambos quedaron de encontrarse a las 6:30 a. m. Sin embargo, de acuerdo con el testimonio de Brenes, José Pablo no aparecía. Unos 20 minutos después, el ahora imputado le escribió para avisarle que no podría acompañarlo, aunque sí le prestaría la motocicleta.
“Me dijo que había tenido que hacer una misión y no iba a poder ir. Que estaba lastimado de un pie”, recordó el muchacho, quien agregó que no le preguntó nada sobre la lesión.
Ante esa situación, Brenes se dirigió a la casa de José Pablo, en Guararí, para recoger la motocicleta.
Ese mismo día, por la tarde, Brenes recuerda que regresó a trabajar con normalidad. No obstante, aseguró que encontró todo el suelo del bar cubierto de un polvo blanco. El joven afirma que preguntó qué había sucedido y Jean Franco le habría explicado que “se agarraron con unos extintores”. El testigo afirmó no conocer detalles y no haber ahondado en esta explicación.