Un paseo a las aguas termales de San Carlos, esperado durante meses por un grupo de adultos mayores de Anita Grande de Jiménez, en Pococí, Limón, terminó en tragedia. El autobús en el que viajaban volcó la mañana del miércoles 28 de octubre en Sarapiquí, Heredia. Cuatro mujeres murieron y decenas de personas resultaron heridas.
Luisa Madrigal, Olga Núñez y María Cecilia Jiménez, sobrevivientes del accidente, contaron a La Nación qué recuerdan del accidente, las dificultades para salir del autobús y las secuelas del hecho.
Los contactos de las entrevistadas se obtuvieron con la colaboración de Noticias Repretel. Las sobrevivientes forman parte de un grupo de adultos mayores que acostumbra reunirse los miércoles para compartir actividades recreativas en Anita Grande.
Luisa Madrigal afirma que todo pasó en cuestión de segundos; recuerda que unos cayeron unos encima de otros.
Ella quedó entre otros compañeros y necesitó ayuda para salir. Como las puertas del autobús quedaron contra el suelo, tuvieron que sacarla por un hueco de la unidad.
“Fue algo como una película, en realidad, porque yo he visto películas, pero lo viví. Algo tremendo. Algo que no esperábamos”, expresó Madrigal.
La sobreviviente sufrió múltiples golpes, pero los exámenes médicos descartaron fracturas. Ahora se recupera de las lesiones pero debe enfrentar la muerte de cuatro amigas y además permanece pendiente de su hermana Elena, hospitalizada en el Calderón Guardia.
Por su parte, Olga Núñez, de casi 80 años, viajaba en la segunda fila del autobús. Durante el vuelco, cayó al pasillo y varios pasajeros le cayeron encima.
La mujer temió tener las piernas fracturadas porque no conseguía moverlas. Sin embargo, logró liberar los pies y salir por sus propios medios.
Al principio no sintió dolor. Las molestias aparecieron minutos después, principalmente en la espalda y un brazo. Los exámenes médicos revelaron una pequeña fractura en la muñeca, por lo que recibió atención y quedó con el brazo inmovilizado.
Al salir del autobús, dijo, encontró a varias compañeras heridas sobre la carretera. Algunas pedían auxilio y como todavía podía caminar, solicitó a los socorristas que atendieran primero a los más graves.
Según rememoró, el autobús quedó cerca de una pendiente por lo que fue necesario sujetarlo con una cadena.
La sobreviviente contó que el grupo llevaba entre cuatro y cinco meses con la organización del paseo. Luego de esta tragedia, aseguró, no quiere volver a participar en excursiones de ese tipo.
“Es una experiencia muy tremenda, pero hay que aceptar lo que Dios manda. Pero yo le doy gracias a él porque estoy bien (...). Pero ya yo dije, yo no vuelvo a esos paseos, ya no. Ya no quiero, ya quedé con el trauma”, expresó.
María Cecilia Jiménez, de 72 años, también vivió momentos de angustia durante el vuelco. Viajaba en la cuarta fila del autobús junto con su esposo. Recuerda el impacto, pero no sabe si salió por sus propios medios o si alguien la ayudó.
Su siguiente recuerdo es estar sentada sobre la carretera, rodeada de personal de emergencia. Ya más orientada, comenzó a buscar a su esposo.
Lo encontró acostado sobre la vía, con fuertes dolores en el pecho y la espalda. También tenía dificultades para respirar. Jiménez pidió ayuda a los socorristas para que lo trasladaran a un hospital.

Su esposo sufrió siete fracturas de costillas y lesiones en ambos pulmones.
Jiménez también presentó una fractura de costilla y un golpe en la cabeza, por lo que los médicos le realizaron un TAC. El dolor le dificulta respirar y descansar durante la noche.
“Pasó tan rápido que yo no me explico ni cómo yo estoy aquí. Habíamos bastantitos, hoy andábamos todos en el INS (...) Para mí es un milagro que solo cuatro personas murieron de 54 y una bendición de Dios”, señaló.
Pese a lo ocurrido, la mujer desea continuar asistiendo al grupo de adultos mayores, pues considera que estas actividades le permiten distraerse y compartir.
Un grupo de amigos que hoy enfrenta cuatro pérdidas
Las tres mujeres compartían actividades con las fallecidas. El grupo de adultos mayores de Anita Grande de Jiménez, en Pococí, se reúne cada miércoles para jugar bingo, bailar, tomar café y realizar ejercicios.
La excursión a San Carlos formaba parte de una tradición anual. Sus integrantes acostumbraban visitar aguas termales y otros destinos del país.
María Cecilia Jiménez describió el ambiente de duelo entre las familias de Anita Grande y otras localidades cercanas.
Cuatro fallecidas y decenas de heridos
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) identificó a las fallecidas como de apellidos Brenes, Ruiz, Castro y García. Brenes tenía 62 años; Ruiz, 69; y García, 72. Ruiz era de nacionalidad nicaragüense.
Castro falleció en el Hospital de Guápiles y García en el Calderón Guardia.
Los cuerpos de emergencia atendieron a 54 personas. Según el reporte, siete fueron clasificadas en condición crítica, 32 en condición urgente y 13 no requirieron traslado a centros médicos.
El accidente ocurrió en Chiripa de Río Frío, Horquetas de Sarapiquí, sobre la ruta 4. Los heridos fueron trasladados a diferentes establecimientos de salud, entre ellos hospitales de Guápiles, San Carlos, San José y Heredia.
Por su parte, el Consejo de Transporte Público (CTP) confirmó a este medio que el autobús pertenecía a Transportes Transpal, de Guápiles, y tenía un permiso vigente para transporte de estudiantes, pero no autorización para realizar ese servicio de excursión.

