El Juzgado Penal de Hatillo suspendió, cuatro horas antes de la convocatoria, la audiencia preliminar por el homicidio de Mauren Molina, de 65 años, y Antonio Toño Badilla, de 80, asesinados en Finca Lajas, en Alajuelita, en noviembre del 2025.
La audiencia estaba programada para la 1:30 p. m. del miércoles 28 de octubre, pero se canceló porque el Poder Judicial no había asignado un defensor público al acusado, un hombre de apellidos Mairena Salgado, quien presuntamente le habría confesado el crimen a su pareja sentimental.
Así lo informó el abogado querellante, Joseph Rivera, quien calificó como grave que la suspensión se comunicara con tan poco tiempo de antelación. Según indicó, espera que la instancia judicial cuente con el personal idóneo y reprograme la diligencia para las próximas semanas.
Mairena Salgado es el único sospechoso de asesinar a los adultos mayores (Expediente/Expediente)
Por otro lado, Gerardo Sandí, hijo de doña Mauren, dijo sentirse molesto por la notificación. “Creemos que es molesto porque veíamos preparándonos para todo esto. Nos venimos preparando, algunos hasta sin dormir, pensando que tenemos que verle la cara al asesino, estar frente a él. Pero también creemos que se puede hacer justicia”, dijo Sandí.
Es precisamente en la audiencia preliminar donde se define si el caso se eleva a juicio.
Tras concluir la etapa de investigación, el representante del Ministerio Público consignó en la acusación que el sospechoso habría llegado a la vivienda de la pareja de adultos mayores, ubicada en una alejada zona montañosa de Alajuelita, en algún momento entre las 5:07 p. m. del 15 de noviembre del 2025 y las 7:42 a. m. del 16 de ese mismo mes.
La casona tenía un enorme mirador, desde donde los viajeros disfrutaban del paisaje, con una jarra de aguadulce o un café. No hubo testigos cuando asesinaron a sus dueños, Toño y Mauren. (Foto: Tomado de la página en Facebook Finca Lajas Donde Toño/Foto: Tomado de la página en Facebook Finca Lajas Donde Toño)
Durante ese lapso, Mairena, “con clara intención homicida y utilizando un arma punzocortante, aprovechándose de la escasa resistencia que podían ofrecer los ofendidos, así como de su condición de vulnerabilidad y sin consideración alguna por su avanzada edad, se abalanzó contra su integridad física”, señala la Fiscalía.
Después de asesinar a la pareja, el sospechoso presuntamente sustrajo de la vivienda una pistola no letal.
Dos vecinos que acostumbraban a desayunar con la pareja de adultos mayores encontraron los cuerpos. Primero hallaron el cuerpo de don Toño, junto a la barra donde usualmente se sentaban los visitantes para apreciar la vista desde lo alto de la finca.
A pocos metros yacía el cuerpo de su esposa.
Al momento del hallazgo, ambos presentaban severas lesiones en la cara, la cabeza y el cuello. Las heridas eran muy profundas, lo que, según el abogado de la familia y representante de la querella, Joseph Rivera, evidencia la violencia y el ensañamiento con que se perpetró el ataque.