Crímenes

Los daños colaterales del Psicópata

Cuatro meses después del crimen de Alajuelita, las autoridades señalaron a cuatro sospechosos: Dos de ellos habían fallecido, los otros dos fueron juzgados y condenados en 1989.

Inocentes del Psicópata: Alvaro Chinchilla Vásquez. Asesinado el 9 de junio de 1986.
Inocentes del Psicópata: Alvaro Chinchilla Vásquez. Asesinado el 9 de junio de 1986.
Las víctimas indirectas del Psicópata en las páginas de este diario, décadas atrás. (Archivo de La Nación.)

Las otras víctimas: así se podrían definir las personas afectadas colateralmente por la masacre de Alajuelita. Se trata de los cuatro hombres que fueron acusados, vilipendiados y linchados por la opinión pública desde el momento en que fueron señalados como sospechosos. Si bien dos de ellos no vivieron para sufrir todo el proceso, el peso del estigma cayó con toda fuerza sobre los nombres de sus madres, padres, esposas, hijos y otros parientes más cercanos.

Los otros dos tuvieron que apechugar con el señalamiento de haber sido los artífices de la peor masacre criminal en la historia del país. La misma justicia los liberó después, pero ya el daño estaba hecho.

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