El ministro de Justicia, Gabriel Aguilar, reconoció este martes 27 de octubre que el Gobierno costarricense busca replicar elementos del modelo penitenciario del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, en el Centro de Alta Contención del Crimen Organizado (Cacco), inaugurado el pasado 14 de octubre.
“Aquellos que dicen que estamos copiando el modelo de Bukele. Pues sí, así es. Todo lo que sea bueno que hagan otros países y en todo lo que nos permita la ley costarricense lo vamos a copiar”, defendió Aguilar durante una conferencia de prensa.
El jerarca reconoció que Costa Rica no se encuentra bajo un estado de excepción, como ocurre en El Salvador, y señaló que esa fue una decisión soberana del gobierno salvadoreño. No obstante, defendió la necesidad de contar con el Cacco.
El vínculo con el modelo penitenciario salvadoreño no es nuevo. El Cacco fue construido a partir de planos donados por el Gobierno de El Salvador y su diseño está inspirado en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), impulsado por el presidente Bukele.

Las declaraciones se produjeron después de que el lunes 26 de octubre el Ministerio de Justicia inició el traslado de 124 privados de libertad al Cacco. Aguilar anunció que este martes serían trasladadas otras 250 personas.
El centro costarricense tiene capacidad para albergar a 5.100 personas privadas de libertad, mientras que el Cecot, en El Salvador, cuenta con una capacidad anunciada de 40.000 reclusos.
Durante la explicación de las condiciones y el funcionamiento del centro penitenciario, el ministro describió medidas similares a las que se han observado en imágenes difundidas del Cecot.
Uniformes naranjas, cabello rapado y restricciones de pertenencias
Entre las disposiciones explicadas por Aguilar, se establece que las personas recluidas en el Cacco deberán utilizar uniformes naranjas en todo momento, con distintivos para diferenciar a quienes cumplen prisión preventiva de aquellos que ya recibieron una sentencia.

También será obligatorio mantener el cabello rapado y no llevar barba.
Aguilar justificó esta medida por razones de higiene y seguridad. Explicó que se busca reducir los riesgos sanitarios, debido a antecedentes de contagios de piojos en otras cárceles y a que las celdas del Cacco albergarán a unas 60 personas.
“Además que por razones de seguridad, esto también ayudó a la policía penitenciaria a la hora de hacer requisas, porque no es secreto que han escondido drogas en su pelo”, indicó.
El ministro aseguró que las condiciones de reclusión fueron definidas con base en parámetros técnicos de Adaptación Social y de la Policía Penitenciaria.
Las personas privadas de libertad también tendrán restricciones sobre sus pertenencias personales. Únicamente podrán conservar artículos autorizados, entre ellos sábanas, tres pares de medias, tres prendas de ropa interior, pasta dental, desodorante y papel higiénico.
Las celdas tampoco contarán con tomacorrientes, televisores ni microondas.
Permanecerán 23 horas al día en sus celdas
Aguilar explicó que las personas recluidas en el Cacco permanecerán 23 horas diarias en sus celdas y tendrán derecho a una hora de sol.
Además, no podrán salir del módulo al que sean asignadas. Por ejemplo, quienes ingresen a la denominada “nave A” deberán permanecer dentro de ese sector.

“Si tienen que recibir atención técnica, médica o visita general”, estas actividades se realizarán dentro de la misma nave, explicó el ministro.
El jerarca agregó que debido al perfil de las personas recluidas, consideradas de alta peligrosidad y, en algunos casos, vinculadas con organizaciones criminales, no se les permitirá trabajar ni estudiar.
En cuanto a los protocolos de seguridad, Aguilar se refirió a las imágenes divulgadas por el Ministerio de Justicia, en las que se observan a privados de libertad sentados en filas, esposados y con la cabeza agachada.
Según explicó, esa disposición forma parte del procedimiento de recuento para verificar la cantidad exacta de personas bajo custodia. También defendió el protocolo de traslado, durante el cual los reclusos caminan esposados.

El centro contará con vigilancia permanente de la Policía Penitenciaria y un circuito cerrado de monitoreo durante las 24 horas del día.
En caso de faltas disciplinarias, las personas privadas de libertad podrán ser ubicadas en espacios de aislamiento habilitados en cada módulo, de acuerdo con los parámetros establecidos para sancionar estas conductas.
Visitas familiares y conyugales tendrán restricciones
El ministro también detalló las condiciones bajo las cuales las personas recluidas podrán mantener contacto con sus familiares.
Las visitas generales tendrán una duración de una hora y se limitarán a una persona que deberá permanecer en un locutorio sin contacto físico con el privado de libertad.

Las visitas conyugales se permitirán cada seis meses, durante un máximo de dos horas. Cada persona recluida podrá acreditar únicamente a una persona para este tipo de encuentros.
Asimismo, estarán prohibidas las visitas íntimas entre personas privadas de libertad.
Aguilar indicó que no se permitirá el ingreso de menores de edad al centro penitenciario. Sin embargo, anunció que se procurará habilitar salas de videoconferencia para que los reclusos puedan comunicarse con sus hijos durante 35 minutos cada dos meses.
Ministro descarta liberaciones masivas como las anunciadas por Bukele
Aguilar también se refirió a los planes del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, para revisar los expedientes de personas detenidas por sus vínculos con pandillas y permitir eventuales salidas anticipadas de prisión.
Según lo anunciado por Bukele, alrededor de 10.000 detenidos serían sometidos a una revisión de sus expedientes. De ese grupo, aproximadamente 5.000 podrían optar por un programa denominado Cero Ocio, que permitiría su salida anticipada de prisión.
El mandatario salvadoreño indicó que la medida estaría dirigida a personas que colaboraron ocasionalmente con pandillas, pero que no pertenecían formalmente a estas organizaciones. También aseguró que ningún integrante de pandillas sería liberado.

El pasado 14 de setiembre, durante la inauguración del Cacco, la presidenta Laura Fernández fue consultada sobre su opinión respecto de esa iniciativa, pero evitó pronunciarse sobre las decisiones del gobierno salvadoreño.
“Yo no suelo a opinar de las políticas públicas que son decisiones de otros presidentes de la región. Voy a revisar con mi equipo el plan; si hay algo valioso, ya que nos han dado tanta cooperación, lo vamos a estudiar”, indicó Fernández.
Este martes, Aguilar sí se refirió al tema y sostuvo que la propuesta salvadoreña no consiste en una liberación masiva de integrantes de pandillas, sino en la revisión de casos de personas con participaciones mínimas en esas organizaciones.
El ministro agregó que Costa Rica no contempla realizar liberaciones masivas de personas privadas de libertad.


