El síndrome de burnout o del desgaste es también llamado “estrés profesional”. Entre sus síntomas están el cansancio psicofísico, con pérdida progresiva de energía, desgaste, agotamiento y fatiga; la despersonalización, que implica un cambio negativo de actitudes y respuestas hacia el trato y la paciencia hacia los demás; y la falta de realización personal, que se revela en incapacidad de soportar la presión, baja autoestima y tendencia a la auto-evaluación negativa.
A esos síntomas se han agregado algunos más:
- Agotamiento emocional
- Incapacidad para darse o entregarse; conductas evitativas y actitud distante hacia las personas
- Utilización del sarcasmo ante situaciones de riesgo
- Dificultades para el procesamiento de información y en la toma de decisiones
- Irritabilidad
- Sentimientos de frustración, incompetencia y aburrimiento
- Incumplimiento del horario laboral
- Uso de alcohol o drogas
- Conflictos interpersonales
- Falta de discriminación entre lo privado y lo profesional
