Revista Dominical

Reducir Costa Rica a píxeles: El arte de Colorblind Pixel

Desde un Fresco Leche de fresa hasta el billete de ¢ 5... La vida cotidiana, las escenas y los paisajes muy ticos son la materia prima de Colorblind Pixel, un artista que evoca las emociones y la nostalgia con ilustraciones digitales basadas en la identidad costarricense

El Teatro Nacional, el Fortín y las Ruinas de Cartago fueron de las primeras publicaciones de Colorblind Pixel. Son su manera de imaginar cómo se vería Costa Rica en un videojuego retro.
El Teatro Nacional, el Fortín y las Ruinas de Cartago fueron de las primeras publicaciones de Colorblind Pixel. Son su manera de imaginar cómo se vería Costa Rica en un videojuego retro.

Las pulperías, las comidas típicas y los lugares más emblemáticos de Costa Rica son solo algunas de las fuentes de inspiración de Colorblind Pixel, un artista que se dedica a capturar y presentar la belleza del país en forma de píxeles (esos pequeños cuadrados que al unirse conforman una imagen digital).

Son dibujos que hace directamente en una computadora y que le permiten convertir un tamal, por ejemplo, en una ilustración llamativa en donde se resaltan miles de píxeles de colores. Estas piezas parecieran ser sacadas de un videojuego o un diseño retro y no se limitan a mostrar simples escenarios locales, sino que capturan emociones y pretenden evocar la nostalgia de la gente.

La gastronomía costarricense es uno de los fuertes de Colorblind Pixel, porque resuena con sus seguidores.
Colorblind Pixel Colorblind Pixel descubrió su afinidad por el arte digital cuando estaba en la universidad. Le resulta natural convertir elementos gastronómicos, como platillos típicos, salsas y bebidas, en píxeles. (Cortesía Colorblind Pixel)
‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌