La diputada del Partido Liberación Nacional (PLN), Janice Sandí Morales, fue ampliamente conocida desde mucho antes de asumir su curul. Primero, por sus 35 años de ejercicio como médica en el Hospital Max Peralta de Cartago. Segundo, por ser la primera mujer en presidir la Unión Médica Nacional en 80 años. Durante los últimos años, lideró la lucha por la construcción del nuevo hospital de Cartago.
Su vocación social y de defensa de los derechos humanos está más que respaldada y, ahora, desde Cuesta de Moras, asegura que seguirá por esa línea. Sandí otorgó una entrevista a Revista Dominical en la que habló de sus objetivos, alertó sobre la grave crisis que afronta el sector agro, criticó la ausencia del ministro de la Presidencia en el Congreso y explicó su proyecto de derecho al olvido oncológico.
— ¿Usted es parte del movimiento político liderado por don Álvaro Ramos?
— Total, completa y absolutamente. Yo estoy totalmente matriculada. Primero por haber obtenido más de 850 mil votos para la presidencia de la República en un partido que muchos daban casi por muerto políticamente.
“Veníamos de una lucha interna, la fracción anterior se fracturó y eso generó un sentimiento de desconfianza entre los costarricenses. Eso (los votos en la campaña presidencial) se lograron por el liderazgo de don Álvaro Ramos, y quien no quiera ver eso y no quiera ver qué piensa la gente allá afuera del PLN, y cuando se les habla de Liberación Nacional, voltean hacia la figura de Álvaro Ramos”.
— Tras casi seis meses, ¿cómo ha sentido el ambiente en el Congreso?
— Estamos en un contexto legislativo complejo para la oposición. El oficialismo tiene 31 votos. Ellos votan sólidamente, no hay disenso en el sentido de pensamiento crítico que sí existe, por ejemplo, en una fracción como la nuestra, donde todos opinamos y llegamos a consensos fruto de un diálogo interno.

— ¿Y con el oficialismo ha logrado encontrar puntos en común?
— Yo creo que la vocación de diálogo del costarricense está presente siempre, y en esta ocasión también. En la fracción oficialista, evidentemente, hay que saber tender los puentes correctos.
“A veces nosotros tendemos tres puentes y nos queman dos, pero bueno, volvemos a construir esos otros dos, porque creemos que solo dialogando vamos a poder salvar a Costa Rica.
“Estamos en una situación crítica, un panorama económico realmente complicado, sobre todo para el Estado, 19 meses de deflación, el peor escenario en la economía de un país.
“Le voy a poner un ejemplo: recientemente me tocó cubrir la Comisión de Hacendarios y nos dimos cuenta de que si el proyecto de presupuesto extraordinario que tiene el gobierno planteado pasa hoy, mañana se cierra la sede del Instituto Tecnológico (TEC) en Limón.
“No es el año entrante, no es a mediados del 2027, no no, si hoy se aprueba el segundo presupuesto extraordinario que presentó el Ejecutivo, mañana mismo se cierra esa sede del TEC, ¡en Limón! Donde más requerimos que llegue la enseñanza superior, las carreras STEM, más de 300 chicos se quedan sin la oportunidad de avanzar. ¡Eso no puede ser!
“Estamos en una situación donde desvestimos un santo para vestir a otro, y ahí es donde el PLN acude a la herramienta del diálogo. A veces somos firmes y fuertes, ¡pero a eso nos mandó el pueblo de Costa Rica!“.
— ¿Cuáles son las personas del oficialismo con las que ha encontrado más apertura a la negociación?
— Yo he tenido conversaciones directas, por ejemplo, para el proyecto de derecho al olvido oncológico, con el diputado Nogui Acosta, que es un negociador muy duro, pero me he podido entender con él. Yo soy una persona de dialogar, hablar, explicar cinco veces si es necesario.
“He podido también encontrar puntos de consenso con don Stephan Brunner que dirige la Comisión de Asuntos Económicos, a donde me enviaron pensando que no iba a hacer mucho porque está del lado contrario a mi formación médica, pero vieras que en don Stephan he encontrado a un profesional serio y un economista formado con el que se puede dialogar.
“Yo vengo de una familia de economistas, mi papá es economista y contador público, mi hermano es economista y contador público, tengo un sobrino economista... No partía de cero, pero probablemente no lo sabían”.
“Importamos más del 60% de lo que consumimos en productos agrícolas. Eso es una barbaridad y para Cartago es una catástrofe”
— Janice Sandí, diputada PLN
— Usualmente la conexión de Casa Presidencial con la Asamblea Legislativa ha sido por medio del ministro de la Presidencia, ¿ha existido diálogo con el ministro Rodrigo Chaves?
— La silla está vacía. Está vacía. Hemos reclamado, inclusive, hicimos una solicitud de una reunión directamente con doña Laura Fernández hace un par de semanas, precisamente porque no hay diálogo en ese sentido. El diálogo es nulo.
“El Ministerio de la Presidencia no establece una comunicación asertiva con la fracción de Liberación Nacional. Don Nogui Acosta es el vocero oficial”.
— Usted fue electa por la provincia de Cartago, ¿cuál es actualmente el tema que más aqueja a los cartagineses?
— El primer gran problema, enorme, es el abandono del agro.
“Cartago es el guerrero de Costa Rica y cuando el agro está abandonado al nivel que este gobierno lo tiene, amenazando con un Acuerdo Transpacífico donde la ministra de Comercio Exterior (Comex), Indiana Trejos, dice una cosa y la presidenta se reúne con los sectores y les dice otra cosa. Mientras tanto, nuestros agricultores están en el medio, compitiendo con países megaproductores subsidiados como Vietnam o Nueva Zelanda.
“Uno se pone a pensar, ¿cómo es posible que no piensen en la seguridad alimentaria y que no piensen que sin los agricultores no hubiéramos salido de la pandemia? Costa Rica se hubiera muerto de hambre. En este momento importamos más del 60% de lo que consumimos en productos agrícolas. Eso es una barbaridad y para Cartago es una catástrofe.
“Las familias están abandonando el trabajo agrícola, están convirtiendo nuestros campos agrícolas en quintas con tal de no perderlas y pagarle las deudas al banco. Es una tragedia lo que está viviendo el agro costarricense.
“Por eso, el Acuerdo Transpacífico, para la fracción del Partido Liberación Nacional (PLN), no va y punto. Transpacífico no. Hemos abandonado al agro y así que lo tenemos moribundo, ¿le vamos a dar la estocada final? No. Para Cartago sería una enorme catástrofe".
“La presidenta Fernández era ministra del Mideplán, y el Mideplán era el ente que tenía que llevar el pulso de las negociaciones del Transpacífico. Entonces, ¿qué estaba haciendo la señora presidenta en el Mideplán? Si nos dice que ni siquiera ha leído el borrador del acuerdo"
— Janice Sandí, diputada PLN
— ¿Cómo se entiende la diferencia de discursos entre la presidenta Fernández y la ministra Trejos sobre un mismo tema?
— Muy difícil hacer una lectura política en un gobierno de continuidad que ha vivido estos 4 años y casi seis meses en medio de absolutas contradicciones entre sí.
“Es muy difícil ir a una negociación, por ejemplo, o a que hablemos de un tema, cuando un jerarca dice una cosa, otro jerarca dice otra, y otro contradice a la presidenta de la República.
“Estas contradicciones surgen de no tener un rumbo claro en temas críticos, como Transpacífico, que es crítico para todos los agricultores y productores del país. Los productores de leche están asustadísimos de competir con la leche en polvo de Nueva Zelanda, porque nuestros costos son dos o tres veces más caros”.
— Hemos visto muchos jóvenes descendientes de productores agro o lecheros que salen a protestar, ¿eso rompe el paradigma de que todos los agricultores son señores con Toyota Hilux?
— ¡Ese no es el agricultor! En Cartago son familias productoras donde el abuelo le heredó al papá y el papá le hereda al hijo, así funciona esto.
“Además, se trata de jóvenes que ya no solo aprenden artesanalmente, son jóvenes graduados universitarios, con carreras agro, jóvenes a los que uno no les va a meter diez con hueco, hablando en buen cartaginés, ¡no se los va a meter!
“Son nuestros muchachos agro del siglo XXI, muchachos que saben manejar la agricultura tecnificada con inteligencia artificial, muchachos de una nueva generación que busca reducir químicos en los alimentos. Ellos saben perfectamente cómo funciona esto y de qué se trata el Acuerdo Transpacífico. Pero no les estamos dando oportunidad, les estamos cerrando la puerta.
“Ahora ni siquiera podemos leer qué es lo que han negociado, todo es un secreto entre otros secretos.
“Pero hay algo peor: la señora presidenta Fernández era ministra del Mideplán (en el gobierno Chaves Robles), y el Mideplán era el ente que tenía que llevar el pulso de las negociaciones del Transpacífico, junto con Comex.
“Entonces, ¿qué estaba haciendo la señora presidenta en el Mideplán? Si nos dice que ni siquiera ha leído el borrador del acuerdo, pero sí sale la ministra de Comex y nos dice que ya no hay nada qué hacer, que el acuerdo está listo, ya se negoció y se acabó.
“¿Entonces? ¿Cuál es el interlocutor válido? Si vamos a hablar con la presidenta de la República y ni siquiera se ha leído el borrador del acuerdo, ¡cuando el acuerdo está terminado!
“Por eso fue que en Cartago el oficialismo perdió las elecciones”.
“En el PLN estamos claros de que el Acuerdo Transpacífico no va”
— Janice Sandí, diputada PLN
— Entonces, doña Janice, ¿cuál es el siguiente paso? ¿Qué hacer al respecto del Acuerdo Transpacífico?
— Bueno, fíjese, parece que doña Indiana no conoce cómo funciona la aprobación de un convenio de este tipo. No, no, no. ¡Eso tiene que venir aquí (la Asamblea Legislativa)!
“¿Qué tenemos que hacer? Que todos los costarricenses, no solo los jóvenes del agro, todos los costarricenses, en respeto a nuestra tradición agro, tenemos que hacer presión sobre los diputados del oficialismo para que comprenda que el pueblo no quiere ese acuerdo.
“En el PLN estamos claros en que ese acuerdo no va, pero creo que va a tocar que el pueblo levante su voz a donde le toca levantarla, porque por lo menos los liberacionistas estamos claros en que eso no se puede aprobar.

— Por último, me gustaría que nos comente sobre un proyecto de ley que usted impulsó, el de derecho al olvido oncológico. ¿En qué consiste la propuesta?
— Aquí le voy a hablar desde dos ópticas. Yo soy sobreviviente de cáncer, llevo 16 años, por eso yo me levanté en el plenario y no voté ese proyecto, para no violentar el reglamento (de legislación en beneficio propio) y no caer en un delito.
“Les explicaré el proyecto así: imagínense un niño que a los 5 años tuvo leucemia, estuvo dos o tres años en tratamiento, se le hizo un trasplante de médula y el maravilloso Hospital Nacional de Niños determinó, cuando el niño tenían 9 años, que ya estaba curado.
“Tras finalizar el tratamiento, a ese niño le hicieron seguimientos durante un periodo de cuatro o cinco años. Finalmente, después de ese periodo de observación, una vez finalizado el tratamiento, si no hay evidencia de recaídas o metástasis, ese niño entra en lo que los médicos llamamos remisión, es decir, ese niño ya está libre de cáncer. Está sano.
“Ahora imagínense que ese niño ya es un adulto joven, de 26 años, un exitoso profesional que decide tener su propia casa, entonces visita un banco para solicitar un crédito. Todo bien.
“Llega a la entidad y cuando llena sus datos personales, le preguntan si está enfermo, si es diabético, hipertenso, cardiópata. Ahí encuentra una pregunta que dice ‘¿Ha tenido cáncer?’. Ese muchacho tiene que marcar que sí, y en el momento que lo hace, comienzan a cerrarse puertas o a incrementar costos de los seguros.
“¡Pero ese muchacho de 26 años está tan sano como cualquiera de sus compañeros de trabajo que no tuvieron cáncer! El olvido oncológico consiste en que una vez que usted está en remisión ya no tiene por qué decir, ni siquiera, que tuvo cáncer, porque usted es una persona sana.
“Si esto no se hace así se vuelve absolutamente estigmatizante para los sobrevivientes de cáncer, que tienen que dar mil explicaciones e igual no funciona.
“Conocí un señor que tuvo cáncer de próstata hace 10 años, en sus treintas, y con cuarenta y resto de años fue a hacer un negocio con una casa, y le dijeron que su seguro de vida era 300% más elevado por tener ese antecedente. ¡Pero llevaba 8 años en remisión! ¡Sano!
“Hay una parte de la población que pasó por un calvario y está siendo discriminada, los ponen en otra categoría de ser humano.
“Nos tocó negociar con don Nogui Acosta y las aseguradoras, no logramos lo que queríamos pero sí un proyecto que mínimamente hace que el olvido oncológico exista. Así, si les preguntan si tuvieron cáncer, pueden responder que no.
“El proyecto se votó y aprobó en primer debate, solo faltaría el segundo debate y la firma presidencial para convertirse en ley. Tiene buen ambiente, creo que pasará sin problemas”.