Si bien, el rival dio todas las libertades posibles, Salas hizo lo que tanto se le pide a una “9″: estar bien ubicada, pivotear, moverse, asociarse y definir cada vez que se le presenta la oportunidad.
Lo más sorprendente es que María Paula llegó a cinco tantos en apenas 22 minutos. Concretó en el 1′, en el 4′ (penal), en el 8′, en el 9′, en el 22′ y en el 45+4′. Mientras que en el segundo tiempo abombó las redes en el 49′. Toda una locura, aunque ella se lo tomó con calma.
“Lo importante era ganar por la cantidad de goles que necesitábamos. Esto no es un trabajo solo mío, sino que todas aportamos para el objetivo. Trato de hacer todo lo que puedo en mi posición y gracias a Dios se me dieron los goles. Ha sido un año complicado para todas”, señaló en declaraciones difundidas por la Fedefútbol.
La figura del Atlas de México recalcó que la satisfacción por clasificarse a la primera edición de la Copa Oro femenina es enorme y hasta un alivio, tras un año en el que los resultados no acompañaron.
La Nacional selló su boleto directo al dejarse el primer lugar del grupo C sobre Haití, por diferencia de anotaciones (ambos equipos con nueve puntos, pero Costa Rica con +30 en el gol diferencia contra +24 del cuadro haitiano). El certamen se realizará entre el 17 de febrero y el 10 de marzo 2024, en Estados Unidos.
Para el técnico, Beni Rubido, vale celebrar algo que les costó mucho, no obstante, no se pueden conformar.
“Ha sido importante la actitud ante el reto. Nos queda mucho por hacer, no es ni de lejos al nivel que queremos aspirar y hay que seguir evolucionando. Cumplimos con el reto y toca disfrutar de esto que se consiguió. Para el 2024 necesitamos tiempo y mucho trabajo, pero esto que logramos es gasolina para lo que viene”, dijo el entrenador.