
Debrecen, Hungría. Irlanda derrotó fácilmente por 3-0 a Israel, este domingo en Debrecen (Hungría) en un partido de la Liga de Naciones de la UEFA (Liga B, 2ª categoría) marcado por varios días de tensión y debate sobre un posible boicot de los futbolistas irlandeses.
Los tres goles se marcaron antes del descanso en un partido globalmente falto de intensidad y sin incidentes de importancia.
Las anotaciones fueron obra de Tony Parrott al minuto 13, Adam Idah (16′) y Jack Moylan (25′).
Solo un breve altercado entre varios jugadores a la hora de juego llevó al árbitro a mostrar dos tarjetas amarillas, una para cada equipo.
Justo antes del saque inicial, tal como los dirigentes irlandeses habían anunciado la víspera, no hubo intercambio de banderines ni apretón de manos entre los capitanes de los dos equipos.
Los jugadores irlandeses llevaban un brazalete negro, en señal de solidaridad con “todas las vidas perdidas en este conflicto”, tal como también había explicado el día anterior el director general de la Federación Irlandesa (FAI), David Courell.
Irlanda debe enfrentarse a Israel en dos ocasiones en la Liga de Naciones. Este primer partido, oficialmente organizado en casa por Israel, se disputó en terreno neutral en Hungría, ya que Israel no puede albergar encuentros internacionales en su territorio debido a la situación de seguridad.
Aficionados israelíes consultados en los alrededores del estadio por la AFP lamentaron lo que perciben como una politización del encuentro.
“El deporte, el fútbol, el baloncesto, todo eso pertenece al público, a la gente, y no a la política. En el momento en que se decide, por razones políticas, privar a los aficionados irlandeses de venir, creo que es una decisión realmente estúpida por parte de Irlanda”, declaró Mol Michael, de 31 años y aficionado israelí.
El segundo encuentro, en el que Irlanda será oficialmente local, tendrá lugar el próximo domingo 4 de octubre en Backa Topola, en Serbia. Los irlandeses decidieron jugar fuera de su país y a puerta cerrada.
El partido de este domingo no fue confirmado por los dirigentes del fútbol irlandés hasta la víspera, tras una consulta a la plantilla. Los futbolistas votaron por mayoría jugar, excepto el portero titular Gavin Bazunu, que decidió boicotear los dos partidos contra Israel para protestar contra la guerra en Gaza.
Irlanda es uno de los apoyos tradicionales de la causa palestina.
Dublín reconoció oficialmente al Estado palestino en 2024, de manera conjunta con España y Noruega, y ha reiterado en numerosas ocasiones su condena de la guerra en Gaza.
