Fútbol Nacional

Gabriel Badilla: un auténtico pura sangre

Según sus allegados, el Gladiador dejó un legado de liderazgo, carácter y lealtad

Gabriel Badilla: un auténtico pura sangre
Gabriel Badilla: un auténtico pura sangre

Gabriel Badilla apenas tenía 17 años, pero su carácter lo hacía jugar como un veterano; el liderazgo y hambre por ganar lo diferenciaban de los demás.

Así lo demostró en un fogueo entre la Selección Infantil y la Mayor en el 2001, cuando le tocó bailar con la más fea: intentar detener al mítico Hernán Medford.

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