Editorial

Editorial: La Unops no funcionó

La Oficina de las Naciones Unidas para Proyectos no aceleró la ejecución de obras ni logró apegar los costos a los presupuestos

La propuesta incluye la ampliación a siete carriles en la totalidad del tramo. Foto: UNOPS.
La propuesta incluye la ampliación a siete carriles en la totalidad del tramo. Foto: UNOPS.

La Oficina de las Naciones Unidas para Proyectos (Unops, por sus siglas en inglés), contratada para ejecutar obra pública en el país con la promesa de agilidad y buen desempeño, quedó corta en los dos aspectos, y añadió una falta de transparencia totalmente inadmisible. El último capítulo del secretismo es el rechazo de las solicitudes de información formuladas por la Contraloría General de la República sobre la construcción del paso a desnivel en la rotonda de las Garantías Sociales, en Zapote.

El costo de la obra, financiada con fondos públicos costarricenses, es considerable ($17,6 millones), pero la Unops rechaza rendir cuentas porque solo admite la auditoría de la Organización de las Naciones Unidas y pidió al Ministerio de Relaciones Exteriores “hacer valer” ante la Contraloría sus “privilegios e inmunidades”.

La Contraloría pretende información sobre el contrato, sus variaciones, el control de calidad aplicado a la construcción, las modificaciones practicadas en diseños y materiales y las evaluaciones después de concluido el proyecto. El paso a desnivel también es objeto de escrutinio en el caso Cochinilla, porque supuestamente fue entregado con defectos disimulados por la constructora y la supervisora, con presunta ayuda de funcionarios del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) y de laboratorios de materiales.

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