Editorial

Editorial: La crisis del PLP y los desafíos de Feinzaig

El PLP, o se reinventa con un liderazgo más abierto y participativo, o quedará reducido a una anécdota política. Feinzaig, como cara visible y probable candidato presidencial, es quien más debe meditar porque quienes se han ido le achacan falta de espacios para el disenso y el debate interno

Crisis en PLP
Crisis en PLP Canva

El Partido Liberal Progresista (PLP) irrumpió con vitalidad en las elecciones de febrero del 2022 al colocarse en la cuarta posición en la contienda presidencial y lograr seis curules en la Asamblea Legislativa. Sin embargo, tres años después, la fracción legislativa se redujo a solo tres miembros, mientras numerosos asambleístas y figuras clave han renunciado.

En el centro de esta crisis se encuentra su líder, el diputado Eliécer Feinzaig, señalado de ejercer un liderazgo altamente centralizador y de priorizar su imagen como candidato presidencial en 2026 sobre la consolidación del partido.

Ante la desbandada, Feinzaig responde que el partido “está más vivo que nunca” y que los escollos le ayudarán a crecer. “De los problemas aprendemos, repensamos, definimos un nuevo camino para seguir adelante porque Costa Rica merece una opción liberal que les dé mejores oportunidades a todos los costarricenses”, aseguró.

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