Editorial

Competitividad ambiental

La transformación verde de los sectores y prácticas con rezago no debe esperar la vigencia de los nuevos requisitos europeos

La Unión Europea decidió convertirse en la primera región con impacto climático neutro y se fijó la meta de lograrlo en el 2050. No podrá hacerlo si consume productos de países con normas ambientales laxas y se verá obligada a privilegiar a los socios comerciales capaces de ofrecer garantía de buenas prácticas.

El Pacto Verde Europeo se compone de políticas relacionadas con el clima, la energía, el transporte, la agricultura y los alimentos. Estados Unidos, nuestro principal socio comercial, también ha expresado intenciones de incorporar a su política de comercio exterior criterios ambientales más rigurosos, lo cual afectaría, además de las importaciones, la inversión en terceros países desde donde se exporta al mercado norteamericano.

Las previsibles exigencias impondrán ajustes a los productores agroindustriales en materia de empaques reciclables, controles sobre los terrenos utilizados para cultivo, que no podrán ser áreas recientemente deforestadas, y reducción del uso de pesticidas y fertilizantes. La adaptación no será fácil, especialmente en vista de los efectos del cambio climático sobre las zonas cultivables, las enfermedades de las plantas y las plagas.

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