Columnistas

Superávit de descaro

Los ciudadanos percibimos —con desazón, pero con certeza— que nuestros impuestos se están yendo a financiar abusos y gollerías.

Entre el 2008 y el 2010, los magistrados se autorrecetaron jugosos aumentos de sus ingresos y los de toda la clase gerencial del Poder Judicial al crear un plus llamado índice gerencial, que representa el 97 % del salario base. Semejante esplendidez ha costado al contribuyente costarricense más de ¢2.071 millones en los últimos 10 años, repartidos entre 46 privilegiados funcionarios. Este es solamente uno de varios pluses a los cuales tienen derecho los magistrados.

Los altos jueces argumentaron en el 2008 que sus salarios no eran competitivos con el sector privado ni con el resto del sector público y que, además, eran muy inferiores a los de sus pares de Latinoamérica y Europa.

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