Columnistas

Necesitamos atraer el ‘know-how’

Necesitamos muchos profesionales en disciplinas científicas, tecnológicas y creativas

La crisis sistémica causada por la covid-19 dejó, entre otras cosas, una recesión económica mundial. La “sindemia” se sumó a los retos complejos que el mundo enfrentaba, como el cambio climático, la creciente desigualdad y el aumento de los flujos migratorios, por citar solo algunos.

Para Costa Rica, a todo lo anterior se le añadió el problema fiscal —mitigado pero no resuelto— un crecimiento moderado —el Banco Mundial prevé un 3,2%— impulsado sobre todo por la inversión extranjera y el sector exportador, el desempleo —en especial, el de las mujeres y jóvenes—, la exacerbación de la inseguridad y la informalidad, y el apagón educativo acentuado por el cierre prolongado de las aulas, que agravó la preexistente pobreza de aprendizaje en más de un millón de estudiantes.

Dentro del escenario global, la competitividad del país está en juego. A escala doméstica, los indicadores de desarrollo humano que han permitido una buena calidad de vida a la mayoría de la población amenazan con deteriorarse.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌