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La IA no espera y Costa Rica sigue viendo pa’l ciprés

Es profundamente injusto educar a los estudiantes como si la revolución de la IA no estuviera ocurriendo a una velocidad vertiginosa. Corremos el riesgo de graduar profesionales obsoletos desde el primer día

Primer plano de mano sosteniendo un teléfono celular inteligente desde el cual se puede acceder a información de todo tipo. Inteligencia artificial, IA
Primer plano de mano sosteniendo un teléfono celular inteligente desde el cual se puede acceder a información de todo tipo. Inteligencia artificial, IA Shutterstock
Primer plano de mano sosteniendo un teléfono celular inteligente desde el cual se puede acceder a información de todo tipo. Inteligencia artificial, IA
Quienes creen que esta transformación ocurrirá a la velocidad de las revoluciones tecnológicas del pasado están profundamente equivocados. El cambio será rápido y, muy probablemente, traumático. (Shutterstock/Imagen)

Durante los últimos 40 años, cada vez que surgía una nueva tecnología, me dedicaba a leer todo lo que podía sobre ella, con el propósito de entenderla y, eventualmente, dominarla. Esa tarea ocupaba una parte importante de mi tiempo: calculo que entre un 15% y un 25%.

La inteligencia artificial (IA) cambió por completo esa dinámica. Hoy, la cantidad de información que se publica y la velocidad con que aparece hacen imposible leerlo todo. Sospecho que también hacen imposible comprenderlo todo.

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