Columnistas

Hacia un nuevo paradigma económico

La confianza en el Consenso de Washington se convirtió en algo parecido a la fe ciega.

Mohamed A. El-Erian
Mohamed A. El-Erian

LAGUNA BEACH – Hace mucho tiempo que la fe de Occidente está puesta en un paradigma económico bien definido y ampliamente aceptado, con aplicaciones en los niveles nacional e internacional. Pero en un contexto de pérdida de confianza en la capacidad de los “expertos” para explicar (ni hablar de predecir) los fenómenos económicos, esa fe se ha deteriorado. Aún no aparece un nuevo paradigma, y la economía mundial enfrenta cada vez más riesgo de una fragmentación que deje todavía más rezagados a países que ya son vulnerables.

El paradigma que hasta hace poco dominó gran parte del pensamiento y la formulación de políticas en el área de la economía se expresa en lo que se denomina Consenso de Washington (un conjunto de diez recetas políticas amplias para los países) y en la búsqueda de la globalización económica y financiera a escala internacional. La idea, en síntesis, era que la adopción de mecanismos de precios basados en el mercado y de la desregulación en el plano interno, sumada a la promoción del libre comercio y una relativa libertad de los flujos transfronterizos de capitales, beneficiaría a los países.

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